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En Ibagué, la conversación sobre la legalización y organización de los piques de motos, nombre con el que se conoce a las competencias informales de motociclistas, ha tomado fuerza luego de declaraciones recientes de la alcaldesa Johana Aranda. Durante la rendición de cuentas del primer semestre de 2026, la mandataria llamó la atención sobre una problemática vigente: las molestias y el riesgo que generan estas competencias clandestinas cuando se realizan en zonas residenciales.
La alcaldesa explicó que la Administración de Ibagué, en cabeza de las secretarías de Gobierno, Justicia y Movilidad, trabaja en una propuesta para regular esta actividad. Según Aranda, ya se ha dado inicio a mesas de trabajo con el secretario de Gobierno, Jhon Jairo Rojas, con el propósito de avanzar en una estrategia que concilie los intereses de los motociclistas y las preocupaciones de la comunidad. En palabras de la mandataria, "le pedí al nuevo secretario de Gobierno que por fin nos sentáramos con los muchachos. Hay piques ilegales porque ellos están exigiendo espacios para practicar su deporte".
El enfoque que la Administración quiere implementar se orienta a abrir el diálogo con quienes practican los piques de motos, con el objetivo de establecer un sitio específico y regulado donde puedan llevar a cabo estas actividades. Esta medida busca reducir las afectaciones en los barrios—como el ruido, el peligro de accidentes y los conflictos de movilidad—que han llevado durante años a ciudadanos a presentar quejas formales y a las autoridades a realizar operativos constantes.
Aranda subrayó que el proyecto no pretende perseguir ni castigar a los participantes, sino encontrar soluciones que protejan el bienestar de todos los habitantes. La alternativa propuesta consistiría en habilitar un espacio específico, fuera de las zonas residenciales, donde se puedan ejecutar controles y tomar medidas de seguridad, conciliando el derecho al esparcimiento de los motociclistas con el derecho al descanso y la tranquilidad de la ciudadanía.
Aunque aún no se han definido el lugar ni las condiciones exactas para el desarrollo de estas competencias, la alcaldesa anunció que la propuesta será socializada en los próximos días. De implementarse, Ibagué se convertiría en pionera en la región al dar un paso hacia la regulación de los piques de motos, cambiando el enfoque de la persecución a la inclusión, con el respaldo institucional y la participación comunitaria.
¿En qué consiste la propuesta para regular los piques de motos en Ibagué?
La propuesta de la alcaldesa Johana Aranda busca establecer un diálogo con los motociclistas para definir un sitio específico y regulado donde los piques de motos puedan realizarse legalmente. El objetivo es disminuir las molestias que la práctica ilegal genera en los barrios, como el ruido y los riesgos de accidentes, trasladando la actividad a un espacio controlado que garantice seguridad tanto para los participantes como para la comunidad.
¿Cuáles son las principales molestias que generan los piques de motos ilegales en Ibagué?
Según la alcaldesa de Ibagué, los piques de motos ilegales afectan principalmente por el alto nivel de ruido, el riesgo de accidentes y los problemas de movilidad que ocasionan en los barrios residenciales. Estas molestias han provocado quejas frecuentes de la comunidad y la intervención recurrente de las autoridades para controlar la práctica.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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