Después de que el congresista presentara una tutela que fue fallada a su favor, al funcionario no le quedaba otra que retractarse.

Este lunes, en una nota corta publicada por el propio diario El País, Echeverri dijo que se retracta sobre lo dicho de Cepeda el pasado 5 de septiembre de 2020, aclarando que incurrió “en un error al difundir un mensaje cuyo contenido no fue comprobado, toda vez que las afirmaciones fueron lesivas de sus derechos al buen nombre, honra y libertad de expresión”.

En entrevista con Caracol Radio, Cepeda tildó la nota como “escueta” y “lacónica”, sobre todo comparándola con el texto “extenso y detallado en improperios” que dio origen al altercado. Sin embargo, dijo que “es el cumplimiento de una sentencia”, por lo que valoró el hecho.

La misiva de Echeverri extrañó incluso a Javier Moreno, el director del medio español al que iba dirigida. Según él, registrar el hecho produjo “risa e indignación”, y calificó la misiva de “extravagante”, agregando que es algo que “no suele suceder”.

El consejero presidencia reprochó al diario español el haberle dado “púlpito al demonio [Cepeda] para que oficie la liturgia del crimen organizado; al evangelio morboso de la ideología política que valida las fuerzas del narcoterrorismo global, que como el lobo disfrazado de abuelita pregona los enunciados democráticos con los cuales encubren la radicalización narco-comunista que viene convirtiendo lo ilegal en legal, bajo la lisonja gráfica de la paloma que simboliza el ideal de paz”.

Cepeda comentó que también lo extrañó el lenguaje “biblico y teológico” con el que fue señalado, y comentó que ya está acostumbrado a ganar esas tutelas, recordando que incluso le ganó una al padre de Echeverri.

Además, añadió que también las usó el exsenador Álvaro Uribe, a quien acusó de “usar su investridura [cuando era jefe de Estado] para hacer estas afirmaciones“.

“Ha quedado concluido este episodio”, concluyó el parlamentario al hablar con la emisora, subrayando que la libertad de expresión debe ser respetada, pero también la honra y el buen nombre.