Colombia aún espera una nueva Ley de Competencias. Aunque el Congreso aprobó en 2024 el acto legislativo que le abre la puerta a una descentralización en el país, la norma que debía desarrollarlo, que además define cuánta plata y qué funciones les corresponden a los municipios y departamentos, sigue sin ver luz de trámite en el Congreso de la República.
Ante este panorama, Pulzo habló con el representante a la Cámara José Jaime Uscátegui, quien para este periodo legislativo fue elegido como presidente de la Comisión Primera de este órgano.
“Estamos en deuda desde la Constitución del 91 de tener una Ley de Competencias de la mano de la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial, que fije claramente responsabilidades y recursos para avanzar en la agenda social del país”, afirmó el representante a este medio.
Además, el representante habló del “trancón legislativo” que impidió la aprobación sumado a la prioridad que le dio el gobierno Petro a sus reformas sociales y la reforma agraria. Sin embargo, aclaró que la mayoría de actores involucrados están en sintonía con la necesidad de que se apruebe este proyecto.
“Este tema fue quedando un poco relegado en la agenda legislativa, pero eso sí, hay un consenso en el Congreso y con el gobierno de que hay que desarrollar ese acto legislativo del 2024”, añadió.
Sobre la urgencia de este trámite, el representante a la Cámara también aclaró que la entiende y que espera que el gobierno de Abelardo De La Espriella, sea que conserve, modifique, o radique un proyecto nuevo, lo haga a la mayor brevedad y que él se compromete a darle trámite rápido al proyecto de ley.
El congresista Uscátegui comentó que con este proyecto de ley se apuesta a que, en un plazo de 12 años, cerca del 40 % de los ingresos corrientes de la nación termine en manos de los territorios. Según explicó, parte del recaudo nacional depende de la actividad económica de los municipios y departamentos, pero hoy esos recursos no regresan proporcionalmente a esas regiones.
Sin embargo, advirtió que girar más dinero desde Bogotá no es sinónimo automático de descentralización y sugirió la idea de que los territorios necesitan economías propias más fuertes que les permitan manejar los recursos sin condicionamientos del gobierno central.
“No hay que seguir tratando a los territorios de Colombia como si fueran menores de edad y papá Bogotá, que cree sabérselas todas y es el que imparte instrucciones”, acotó Uscátegui al defender que alcaldías y gobernaciones se han venido profesionalizando y ya están listas para asumir más funciones, incluidas algunas relacionadas con la educación superior.
“Un joven de Florencia no debería tener que marchar hasta Bogotá”
Asimismo, el presidente de la Comisión Primera hizo enfásis en la importancia de reforzar en las regiones la calidad de la educación superior:
“No entiendo cómo un joven desde Florencia tiene que marchar hasta Bogotá, por ejemplo, para pedir más recursos. Eso es lo que hay que replantear y esta ley de competencias nos permite avanzar en esa dirección”.
Afirmó que hay que darle a los departamentos y a los municipios una mayor autonomía para que poco a poco asuman más competencias, y que, al estar más cerca de los ciudadanos, podrán ellos mismos proponer mejores políticas públicas y de gobierno para sus propios territorios.
Consultado sobre la posición de la Federación Nacional de Departamentos, que ha insistido en que los territorios funcionen como una “bisagra” entre lo local y lo nacional, Uscátegui fue enfático: su bancada respalda esa idea. Eso sí, puso una condición: a cambio de mayor autonomía y más recursos, exigió “altos niveles de transparencia y eficiencia” en el manejo de ese dinero por parte de las regiones.
También señaló que uno de los temas pendientes es replantear el sistema de categorización municipal, que hoy agrupa a la mayoría de los municipios del país en las categorías más bajas (cuarta, quinta y sexta), lo que en la práctica, según comenta, impide diferenciar realmente las necesidades de cada territorio.
El plazo: el proyecto debería radicarse en agosto
Con la mira puesta en que la ley quede aprobada para enero de 2027, Uscátegui fue claro sobre los tiempos: el gobierno de Abelardo de la Espriella tendría que radicar su propuesta en agosto e incluso podría pedir mensaje de urgencia para agilizar el trámite en el Congreso.
De cara a la posesión del nuevo presidente, que ha causado revuelo por la propuesta de hacerse fuera de Bogotá, Uscátegui ve con buenos ojos que la administración entrante inicie con una agenda regional y pidió que ese enfoque se mantenga. Además, recordó las quejas de varios alcaldes y gobernadores que le afirmaron haber sido “plantados” en reuniones con el gobierno saliente, y pidió que ese tipo de episodios no se repitan.
“Son los alcaldes y los gobernadores quienes están llamados a gobernar el mundo, porque las grandes discusiones en realidad hoy se están abordando desde lo local y no desde un escritorio lejano y frío en una ciudad capital”, concluyó Uscátegui citando al polítologo estadounidense Benjamin Barber.
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