La entidad además indicó que el consumo de este producto fitoterapéutico alterado “puede representar un riesgo para la salud causado por la ingesta no informada de diclofenaco” para tratar procesos inflamatorios; pese a que en un primer momento había dado resultados negativos a esa búsqueda.

En ese sentido, el Invima les recomendó a los ciudadanos abstenerse “de adquirir y consumir los lotes F715, F726, F782, F837 y F843 del producto Caléndula Officinalis” de la marca mencionada.

También pidió informar “de manera inmediata” al Invima o entes de salud territoriales si tiene conocimiento de lugares donde se distribuya o si tiene conocimiento de algún caso en el que el consumo haya generado un “evento adverso” en un paciente.

Por otro lado, la entidad de control le pidió a las secretarías de salud departamentales, distritales y municipales adelantar actividades de inspección, vigilancia y control en los diferentes establecimientos que pudieran estar comercializando los lotes referenciados y tomar las “medidas sanitarias a que haya lugar”.

Mientras que a las Instituciones Prestadoras de Salud y a los médicos les exigió abstenerse de utilizar o suministrar el medicamento, si proviene de esos lotes. Por otro lado, si los identifican entre sus existencias, deben poner el producto en cuarentena y notificar a las autoridades.

En el mismo sentido, los establecimientos distribuidores no deben distribuir el medicamento, pues pueden ser objeto de sanciones y medidas sanitarias. Por último, le a la Red Nacional de Farmacovigilancia que haga una “búsqueda activa para detectar reacciones adversas” que involucren a ese producto.