El hermano del estudiante de derecho, que murió luego de ser víctima de excesos de los dos patrulleros, habló en la audiencia que se hizo contra Lloreda y Rodríguez, para saber si se les impondrá medida de aseguramiento o no.

En ese escenario, Luis Alejandro Ordóñez dijo, de acuerdo con Noticias Caracol, que los destituidos policías se comportaron con crueldad pues, a pesar del mal estado de salud que tenía su hermano en el CAI de Villa Luz, occidente de Bogotá, los uniformados no lo auxiliaron, ni llamaron personal médico para que lo atendieran.

“Lo más humano que hubieran podido hacer es llamar a una ambulancia o llévenlo inmediatamente, tómenle el pulso y vea que está taquicárdico; algo pasa, amigos, algo sucede. Se está muriendo, sean humanos, no sean monstruos”, dijo el familiar del estudiante.

Luis Alejandro fue más allá y manifestó que su hermano se estaba ahogando ante los ojos de los policías investigados y, aun así, ellos no hicieron nada.

No le prestaron atención adecuada, rápida, cuando mi hermano estaba falleciendo, ahogándose, con dificultad respiratoria producida por el choque hemorrágico de los casi 4 litros de sangre que había perdido por el estallido de su riñón, de su arteria y vena renal“, agregó el hermano.

No obstante, la versión de Lloreda, policía que descargó el ‘taser’ contra Javier Ordóñez, es que la víctima se lesionó así misma porque estaba “bajo efectos” de drogas.

Pero la Fiscalía tiene un video del CAI de Villa Luz, que sería la prueba de que los dos patrulleros siguieron golpeando a Ordóñez ahí, y eso habría provocado su muerte.

Ni Lloreda ni Rodríguez aceptaron los cargos de tortura agravada y homicidio agravado, delitos que les imputó el ente acusador.

En cambio, los abogados de los policías pidieron que el caso pase a la Justicia Penal Militar, decisión que tomará el Consejo Superior de la Judicatura.

Mientras tanto, este lunes se conocerá si los exuniformados de la Policía Nacional irán a la cárcel.