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A finales de septiembre, la preocupación en Cundinamarca ha crecido notablemente debido a la persistente escasez de lluvias, atribuida al fenómeno de El Niño. Las autoridades ambientales han lanzado alertas severas por la amenaza real que este fenómeno representa para el abastecimiento de agua en buena parte del departamento, una situación que podría agravarse de continuar las condiciones actuales. Aunque la capital, Bogotá, mantiene relativa tranquilidad gracias al estado favorable de los embalses principales, la situación es muy distinta en varias regiones donde las fuentes hídricas dependen de las lluvias y no cuentan con infraestructura de regulación.
De acuerdo con el reporte de la Gobernación, hacia el cierre de septiembre, al menos 107 de los 116 municipios de Cundinamarca han desarrollado y presentado planes específicos para mitigar los impactos de este prolongado periodo seco. Sin embargo, la advertencia de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) recalca que la realidad en el interior del departamento es especialmente crítica para las cuencas sin sistemas de regulación, donde los niveles de agua han caído a cifras preocupantes. Este déficit hídrico pone en una posición de vulnerabilidad a decenas de municipios, pues sus sistemas de abastecimiento dependen exclusivamente de la cantidad de precipitación, que ha sido anormalmente baja, sobre todo desde la primera mitad de septiembre.
Las proyecciones del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) junto con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), indican que la probabilidad de que el fenómeno de El Niño alcance una intensidad muy fuerte supera el 90 % para finales de 2026 y principios de 2027. Este pronóstico eleva el nivel de alerta y refuerza la urgencia de mantener y fortalecer los planes de contingencia, especialmente en aquellas poblaciones con recursos hídricos limitados y vulnerables frente a la falta de lluvias. El informe de la CAR señala que la reducción del caudal es el aspecto más grave del fenómeno, situando en riesgo inmediato a las comunidades y obligando a los gobiernos locales a buscar alternativas mientras persista la emergencia.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Cómo afecta el fenómeno de El Niño a los municipios de Cundinamarca según la CAR?
Según la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), el fenómeno de El Niño ha provocado una grave disminución del caudal en las cuencas que no tienen estructuras de regulación, lo que incrementa su vulnerabilidad. Estos municipios enfrentan riesgos serios en el abastecimiento de agua, ya que dependen directamente de las lluvias para mantener sus fuentes hídricas, cuya reposición ha sido insuficiente durante todo septiembre.
¿Qué significa que una cuenca sea ‘no regulada’ y por qué esto agrava la situación en Cundinamarca?
Una cuenca ‘no regulada’ es aquella que carece de infraestructuras como embalses o represas que permitan controlar o almacenar agua para épocas de sequía. Esto representa un problema grave en Cundinamarca porque, ante la ausencia de lluvias, las fuentes hídricas se reducen rápidamente, dejando a los municipios sin alternativas para el suministro estable de agua y exponiéndolos a situaciones críticas.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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