El joven se entregó al CTI de la Fiscalía este miércoles, acompañado de un abogado, pidiendo disculpas y asegurando que él no es ‘influencer’, como algunos denominan a Tomy Jay, de acuerdo con ese noticiero.

Hard habría sido el responsable de grabar las imágenes que causaron indignación en Cartagena y luego en el resto del país, por lo que también era buscado por la Policía y la Fiscalía.

En el momento de su entrega, el individuo dijo que “el video que se hizo no fue con ninguna mala intención“, y se excusó diciendo que fue pensado como “una broma que surgió de ideas”, recoge Caracol.

“No fue con ninguna mala intención ni querer hacerle daño a ninguna de las personas que salió en el video. Reitero mis disculpas hacia todos ustedes porque sé que estuvo mal hecho y sé que estas cosas no pueden volver a suceder”, enfatizó después.

Tal como lo dijo Jay en su momento, cuando había sido detenido por otra broma pesada, Hard reflexionó y dijo que “este tipo de bromas no llevan a nada bueno” y que “a veces no medimos las consecuencias de nuestros actos y después surgen todos estos problemas”.

No soy influencer y tampoco tengo canal. Solo fue una colaboración que hice”, concluyó, citado por el mismo medio.

De acuerdo con Zona Cero, al hombre se le impusieron comparendos “por afectar a grupos sociales de especial protección constitucional, como niños, adultos mayores y personas en condición de calle, y por irrespeto a la autoridad, al lanzar expresiones obscenas a los policías que realizaban el procedimiento”, multas que ascenderían a $ 1.170.400.

Mientras tanto, las autoridades siguen en la búsqueda de Jay y de una mujer que también protagonizó el vergonzoso episodio.