“Hoy las mentiras de Duque no se justifican con dogmas del pasado porque ya nos liberamos de sus miedos. Mucho menos sus salidas del forro con tufillo racista como la que tuvo con la minga indígena”, señala la columnista de Semana, al tiempo que dice que ya nadie le come cuento al uribismo.

Duzán le reclama el hecho de gobernar solo para el “mundillo” de los uribistas y dejar de lado a las minorías, como los indígenas, que según Duzán para Duque “no se merecen nada porque son unos vagos que tienen demasiado”.

“Esta actitud de Duque es repudiable por lo racista y demuestra su incapacidad por pasar la página de la exclusión”, denuncia la columnista, que le extiende ese desdén a otros grupos minoritarios, como el LGBTI los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, y para ello sacar a relucir el hecho de que el exprocurador Alejandro Ordóñez esté como embajador de Colombia ante la OEA, que desde allí pretende incorporar, desde su óptica, una propuesta sobre ideología de género ante la Asamblea General del organismo multilateral.

Sin embargo, Duzán le advierte al Gobierno que ellos no saben que el país cambió y que “las mujeres no vamos a dejar que nos devuelvan al pasado simplemente porque nos quieren imponer el mismo discurso de exclusión y negacionismo”.

En su columna, la periodista también critica al presidente en lo referente a la “mermelada” y le reclama que tanto que criticaba a Santos por esa razón y ahora su gobierno es el que más “mermelada reparte”.

Y remata con esta frase: “Duque y Uribe la están repartiendo (la ‘mermelada’) para armar la coalición con el propósito de retener a toda costa el poder en las próximas elecciones presidenciales”.

Por su parte, en una columna de esta semana en El Tiempo, el autor Ricardo Silva Romero trajo a colación el insulto que una mujer en Bogotá lanzó contra los miembros de la minga –a quienes llamó “ignorantes” y “brutos”, y les gritó que se regresaran a su tierra– como una representación de lo que sienten las personas afines al gobierno de Iván Duque, al que le lanza esta pulla: “Este gobierno seguirá creyéndose democrático por no ser el de Venezuela”.