Los sindicatos que convocaron el paro nacional del 28 de abril aseguraron que el Gobierno “busca reencauchar un nuevo proyecto de reforma acordado en el Congreso apoyado en toneladas de ‘mermelada’”, sin tenerlos en cuenta, refiriéndose a la reforma tributaria, proyecto que ya fue retirado del Congreso y por el que el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, y el viceministro de la cartera, Juan Alberto Londoño, habrían renunciado.

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Reprochan, en un comunicado, que desde el 21 de noviembre de 2019 —cuando se hizo otra jornada masiva de manifestaciones— el presidente Iván Duque no haya instalado mesas de negociaciones para llegar a acuerdos en este y otros temas.

Por lo mismo, convoca a más marchas el 5 de mayo también para exigir:

  • Retiro del proyecto para reformar la salud
  • Fortalecer la vacunación masiva
  • Renta básica de por lo menos un salario mínimo legal mensual
  • Subsidios a las pymes
  • Matrícula cero y no alternancia educativa
  • No hacer uso del glifosato para erradicaciones de cultivos ilícitos

Miguel Morantes, uno de los voceros del comité, agregó en rueda de prensa que también buscan la desmilitarización de ciudades y el retiro del Esmad. 

El Comité del paro les pidió a los ciudadanos cumplir las normas de bioseguridad y exigir que se les cumplan sus peticiones consignadas en el documento.

Solicitan que la protesta sea pacífica para que no se presenten hechos de saqueos y vandalismo, como los que ya se han registrado en ciudades como Bogotá, Cali y Medellín; y municipios como Acacías (Meta), donde intentaron quemar la Alcaldía.

Durante las marchas se han reportado abusos de autoridad y decenas de personas muertas y heridas.

Incluso, se registró la muerte de un familiar del alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, al parecer por un disparo de la Policía.