En los últimos días, Playa Blanca, en Barú (Cartagena), se convirtió en tendencia en redes sociales luego de que varios turistas denunciaran que comerciantes y habitantes del sector instalaron un retén informal en el ingreso al balneario para revisar bolsos y maletas de los visitantes, con el fin de impedir que entraran alimentos o bebidas.
A través de videos difundidos en plataformas digitales, se observa cómo algunas personas organizan a los turistas en filas mientras inspeccionan sus pertenencias. En uno de los registros, una usuaria advierte:
“Para que las agencias le digan a los clientes que no se pueden meter cosas. Están revisando bolsos”, mientras otros visitantes son detenidos únicamente por llevar maletas.
Según lo reportado, cuando los comerciantes detectan productos comestibles, exigen que sean consumidos en el momento, devueltos a los vehículos o incluso desechados, lo que ha generado inconformidad y denuncias por presuntos abusos.
La polémica en Playa Blanca no termina. Primero fueron los turistas que se cansaron de las elevadas tarifas de alimentos y bebidas y decidieron ingresar sus propias raciones. Ahora hay un nuevo capítulo en esta ‘novela’ y los comerciantes montaron un puesto de control para revisar que los turistas no ingresen con víveres. ¿Y dónde están las autoridades?
Tras la viralización de los videos, el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay Paz, se pronunció a través de su cuenta de X y explicó que Playa Blanca hace parte del Parque Nacional Natural Corales del Rosario y de San Bernardo, una zona catalogada como área protegida.
De acuerdo con el mandatario, la normativa vigente prohíbe el ingreso de alimentos, con excepción de productos industrializados como mecato, con el objetivo de proteger el ecosistema. En ese sentido, indicó que los nativos, operadores turísticos y consejos municipales cuentan con el respaldo de la administración distrital para hacer cumplir esta restricción ambiental.
No obstante, el alcalde fue enfático en señalar que ningún particular tiene autoridad legal para requisar bolsos o realizar controles de ingreso, aclarando que este tipo de procedimientos no pueden ser asumidos por comerciantes o habitantes del sector.
Alcaldía ordenó intervención de autoridades
Ante los hechos denunciados, Turbay anunció el envío de autoridades competentes para restablecer el orden en Playa Blanca y evitar que se repitan estas prácticas, las cuales calificó como ilegales.
“Estamos del lado de los activos económicos del turismo, pero también velamos por la seguridad, tranquilidad e integridad de los visitantes, tanto locales como foráneos, para garantizar la mejor experiencia posible”, señaló el alcalde en su pronunciamiento.
Frente a esta situación, las autoridades recomiendan a los viajeros informarse previamente sobre las normas de los parques nacionales antes de su visita y, al mismo tiempo, denunciar cualquier irregularidad o procedimiento indebido realizado por particulares, a fin de garantizar una experiencia segura y respetuosa tanto con el entorno natural como con los derechos de los turistas.
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