Para el columnista, el reconocido penalista se ha convertido en “el constructor de un tunes por el que los poderosos se le escapan a la Corte Suprema de Justicia” y por eso es que ese alto tribunal “ya no asusta”.

Coronell dice que Jaime Granados logró armar un enredo legal con una “jurisprudencia contradictoria e consistente sobre el fuero de los congresistas” y eso ha provocado burlas a la alta corte.

Así sucedió primero con Álvaro Uribe y, más recientemente, con Eduardo Pulgar. La captura de ambos senadores ya había sido ordenada por la Corte Suprema, pero ambos renunciaron a su fuero para que sus casos pasaran “a la cómoda y politizada Fiscalía de Francisco Barbosa”, logrando así —gracias a Granados— “la impunidad”.

El periodista considera que el jurista ha logrado esto llegando a sostener “dos tesis contrarias en el mismo caso”, como el del senador investigado por ofrecerle “200 barras” a un juez para beneficiar a sus amigos, y señala:

“El abogado que antes afirmaba que la conducta disciplinaria debía ser investigada por la Comisión de Ética del Senado por ‘afectación a la función congresional’ pasó a sostener que: ‘Las conductas punibles por las que se investiga al ciudadano Eduardo Enrique Pulgar Daza no tiene relación con las funciones desempeñadas como senador de la República'”.

“El doctor Granados como dice una cosa dice la otra”, pues incluso ha apelado a la salud de su defendido para salvarlo de terminar el cárcel.

Coronell critica el método del penalista que así como a Pulgar, asesoró hace unos meses a Uribe para que “escapara cobardemente de la Corte quedará bajo el manto” de una Fiscalía que “no lo investiga a él” sino a quienes lo denunciaron.

La columna del periodista motivó la respuesta de Granados, que por medio de Twitter respondió en un hilo de 10 trinos el texto, que considera que se trasladó a “la esfera personal” de sus clientes y que tiene un “sesgo”.

Según el jurista, en los casos que maneja “no ha habido ninguna jurisprudencia cambiante, ni confusa ni equívoca en materia de fuero”, e incluso defiende la coherencia y el respeto de la Corte Suprema por la Constitución.

Y sobre los dos casos puntuales a los que se refiere el periodista, señaló:

Granados también dijo que el Consejo de Estado determinó “que no se trataba de conductas atinentes al fuero congresual” y que busca que todos sus defendidos “gocen de todas las garantías procesales”.

En su último trino, y sin mencionar a Coronell, le dedicó un mensaje:

Lo cierto es que por el momento, los dos procesos han avanzado poco en la Fiscalía, contrario a lo que ya se había logrado con las decisiones del alto tribunal.