Colombia reforzó este miércoles la presencia policial y militar en los pasos ilegales de la frontera con Venezuela por la “alarmante situación” que se vive en Norte de Santander ante al aumento del número de venezolanos que han ingresado al país en los últimos días, en plena pandemia de COVID-19.

El general Ramiro Castrillón, comandante de la Región Número 5 de la Policía y oficial encargado de la zona, manifestó que un operativo de unos 200 hombres ajustará los controles en “sitios por donde muchos de los venezolanos transitan pendularmente” con el fin de “evitar que las personas se sigan pasando de forma irregular” hacia Colombia.

En ese sentido, el secretario de Gobierno de Norte de Santander, Juan Felipe Corzo, dijo que lo que buscan las autoridades es garantizar que en las trochas “se haga un control efectivo y podamos disminuir esta problemática que ha venido ocurriendo en estos últimos días”.

El secretario de Fronteras y Cooperación Internacional de Norte de Santander, Víctor Bautista, afirmó que lo que ocurre en las fronteras, especialmente en las trochas cercanas al puente internacional Simón Bolívar, es complejo. Como ejemplo de ello puso lo que ocurre en Pamplona, a unos 70 kilómetros de Cúcuta, donde hay una aglomeración de migrantes que han entrado a Colombia de manera irregular “con necesidades humanitarias para las cuales el departamento aún no está preparado porque la frontera sigue cerrada”.

Es por ello que pidió a las autoridades del estado venezolano del Táchira que informen a la ciudadanía que “no hay cruce autorizado de migrantes venezolanos hacia Colombia” y se advierta sobre “la inconveniencia de que se trasladen hacia la frontera dados los temas humanitarios y sanitarios actuales”.

Se mantienen los tumultos de venezolanos saliendo de Colombia

La reducción a unos pocos centenares del número de venezolanos que pueden pasar diariamente por el puente Simón Bolívar, por donde anteriormente circulaban miles, ya venía ocasionando una acumulación de migrantes en el lado colombiano. Además, la reactivación del transporte por carretera aumentó el flujo de venezolanos que intentan regresar a su país y quedan varados en Cúcuta a la espera de que se les permita cruzar la frontera.

Según las autoridades de Norte de Santander, los migrantes que llegan a Cúcuta son atendidos en un campamento instalado en el puente internacional de Tienditas por el gobierno regional y organismos internacionales, así como por misioneros de la orden de los scalabrinianos, que se ven desbordados por el aumento del flujo de personas.

Migración Colombia señala que, con corte al 30 de julio, en el país había 1,7 millones de venezolanos, de los cuales 195.079 están radicados en Norte de Santander. El pasado 30 de septiembre, la autoridad migratoria prolongó hasta el próximo 1 de noviembre el cierre de todas las fronteras terrestres, marítimas y fluviales del país para contener la expansión de la pandemia del coronavirus.