Juliana Guerrero sigue cada vez en el ojo del huracán, pero esta vez por un presunto y delicado caso de corrupción que orquestó dentro del Gobierno. Como si no fuera suficiente su problema con su título profesional dudoso, ahora está salpicada en una presunta red de tráfico de influencias en diversos ministerios y todo quedó evidenciado en chats.
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Según una investigación de revista Semana, la alfil de Gustavo Petro habría organizado una red para recibir millonarias transferencias a cambio de contratos estatales. Estas artimañas las hizo de la mano de su hermana, Verónica Guerrero, quien sería la encargada de hacer tales gestiones.
Según el medio citado, esta red inició desde 2024 y reveló conversaciones por WhatsApp y transferencias bancarias que demostrarían tales entramados. En esos intercambios de mensajes aparece la hermana de Juliana Guerrero gestionando los pagos.
Así son los chats que salpican una red de tráfico de influencias de Juliana Guerrero
Según dijeron unos empresarios a Semana, las dos mujeres hacían millonarios cobros para influenciar contratos en ministerios como Vivienda, Defensa, Interior, Igualdad y Ambiente. “Se acordó que les daríamos 35 millones de pesos por cada municipio que nos adjudicaran, y el 10 % por cada mejoramiento de vivienda por municipio”, dijo en la revista uno de los implicados, quien agregó que Verónica gestionaba todo y un tercero hacía los cobros: David Trespalacios, hombre de confianza de las hermanas.
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De hecho, Trespalacios aparece en un chat con un mensaje comprometedor: “Ella [Juliana] no quiere plata en sus cuentas. Por eso he estado recogiendo y entregándole”, se lee en la conversación filtrada por Semana.
Sin embargo, esto solo es la superficie, porque en la profundidad se pone más turbulento el caso, luego de mostrar que Verónica presionaba para los pagos de los empresarios y en los que mencionaba la influencia de su hermana. De hecho, en un texto aseguró que necesitaba unos documentos por una reunión de Juliana Guerrero con el “jefe de jefes”, haciendo posible referencia a Gustavo Petro
“Uno pagando todo tiene mecanismo de apretar y exigir”, se lee en un chat de Verónica Guerrero.
En otras conversaciones destapadas por Semana, Verónica Guerrero queda contra las cuerdas por la forma en la que exigía dichas coimas: “Nosotras solucionamos, pero que pague”, y en otro comentaba un problema con los trámites: “Nada que suelta esa plata y eso nos tiene jodidos”.
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El caso pone en tela de juicio la trasparencia de los contratos en el Gobierno, ya que incluso funcionarios estarían en este entramado recibiendo coimas, sin contar a las hermanas Guerrero, que no tienen un vínculo formal con el Estado.
De hecho, Semana describió, según fuentes, que los empresarios debían pagar un millón de pesos para reunirse con Juliana Guerrero, mientras que tenían que soltar 200 millones de pesos para que gestionaran sus contratos. Además, debían dar el 10 % del valor de cada proyecto para una adjudicación.
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