Testimonios de las víctimas y otros testigos, citados por la Fiscalía General de la Nación, Puche Ribón, al parecer, llegó a Anserma haciéndose pasar por un brujo indígena y se hospedó en un hotel del pueblo.

En solo dos días, Puche Ribón “se ganó la confianza de varias mujeres, entre ellas, la de dos parejas de hermanas, de 39, 26, 21, 20 años, a quienes se presume habría sometido al abuso sexual”, agrega el ente acusador en un comunicado.

Si bien los hechos habrían ocurrido en noviembre de 2016, un fiscal de la Seccional Caldas le imputó cargos a Puche Ribón, como persona ausente por el delito de acceso carnal con persona puesta en incapacidad de resistir en concurso homogéneo y sucesivo.

La estrategia que habría utilizado Puche Ribón para acceder sexualmente a sus víctimas en sus actos de brujería es ya muy conocida en ese oscuro mundo. Las víctimas le dijeron a la Fiscalía que el hombre le dijo a cada una por separado que tenía un maleficio.

Pero, además, les pidió a todas una cantidad de dinero por adelantado para comprar los materiales que necesitaba para tratarlas.

A las autoridades les llamó la atención que los testimonios de cada una de las víctimas coincidieron en los hechos.

El día del pago, Puche Ribón citó a cada una de las mujeres en momentos diferentes y las sometió al ‘ritual’ que les tenía preparado.

Quemó ramas, hizo rezos y, al parecer, hasta las hizo desnudar para supuestamente practicarles una limpieza en el cuerpo. “Luego las habría accedido carnalmente”, informa la Fiscalía.

Pero las mujeres se contaron después, entre ellas mismas, lo que les había hecho Puche Ribón, y decidieron denunciarlo. “Una de las víctimas relató que estuvo toda la noche con él y que la sometió a diferentes vejámenes”, agrega el despacho del ente acusador.

La situación hizo que la Seccional Caldas de la Fiscalía invitara a las personas que se consideren víctimas de Puche Ribón a denunciarlo.