“¿Demencia senil o descaro puro?”, le pregunta Gustavo Bolívar a Álvaro Uribe después de hacer referencia a la carta en la que el expresidente da “una serie de consejos a Joe Biden para que guíe su política internacional”. Lo hizo a través del espacio que Semana le dio como columnista invitado en su más reciente edición. 

Bolívar dijo que “en el ocaso de su carrera”, Uribe “quiere seguir incidiendo en la política”, pero no solamente en Colombia sino en el exterior y muestra de ello es la carta que le envió al presidente electo de Estados Unidos.

En ‘Uribe el triste’ (título de la columna), el senador del movimiento Colombia Humana se mofa de las recientes declaraciones de Uribe, en donde afirma que lo entristece “el deterioro” de su reputación en el país. 

El congresista se muestra “aterrado” ante el hecho de que Uribe “esté triste por el deterioro de su imagen” y no “por su prontuario”. En ese mismo párrafo, Bolívar hace referencia a Uribe como “el expresidente, exsenador y expresidiario”. 

A lo largo del texto, el también periodista y guionista de televisión hace referencia a varios delitos (paramilitarismo, corrupción, ‘chuzadas’, adjudicación irregular de contratos, asociación con narcotráfico, etc.) que presuntamente, según él, habría cometido Uribe durante su gobierno (2002-2010). 

“Pero quizá lo más infame fueron los falsos positivos. Más de 6.000 jóvenes inocentes fueron fusilados y disfrazados de guerrilleros para poder mostrarle a la prensa y al mundo que Uribe estaba ganando la guerra a las Farc”, apuntó Bolívar en su columna. 

Precisamente, en esa lucha contra las Farc es donde Bolívar halla el punto de quiebre de la carrera política de Álvaro Uribe, ya que la directriz de luchar contra la guerrilla fue la que ayudó a elegirlo como presidente en el 2002. 

“Uribe supo capitalizar la frustración de los colombianos ofreciéndoles una salida definitiva: el aniquilamiento del grupo guerrillero. Enseguida se trepó en las encuestas y empezó la pesadilla”, escribió el congresista, en Semana. 

Para Bolívar, en los últimos 18 años desde que Uribe tomó el poder como presidente, él mismo “construyó una imagen abominable”. Esa misma imagen, según el senador, es la que hoy entristece a Uribe (quien público un trino hablando al respecto). 

Posteriormente, Bolívar habla de la “estrategia goebbeliana” que le endilga a Uribe de cara a las elecciones del 2022. El congresista dice que el expresidente “ya sabe que perderá las elecciones”, pero que “trata de asustar a Colombia con la figura de Gustavo Petro”.  

Allí llega el momento en que Bolívar aprovecha su plataforma para alabar a su candidato presidencial: su amigo, el también senador Gustavo Petro, de quien dice (sin explicar cómo) “reconstruirá a Colombia y aportará al mundo para frenar el cambio climático”. 

Finalmente, Bolívar hizo la salvedad de que aceptó escribir en Semana como un acto de “solidaridad por los columnistas despedidos” (ellos mismos comunicaron que renunciaron voluntariamente, no que los despidieron) y que por la columna publicada en ese medio no cobró “un solo peso”.