Falleció fisicoculturista en Bogotá cuando entrenaba en popular gimnasio; dicen qué pasó y hay explicación
Se trata de Sebastián Anzola y hay versiones contradictorias entre lo que dicen sus amigos fue negligencia y los protocolos establecidos para estos casos.
La muerte de este fisicoculturista de Bogotá, ha generado conmoción, dolor e indignación entre familiares, amigos y la comunidad fitness de la capital. El joven deportista, conocido como Sebas entre sus allegados, falleció tras descompensarse mientras entrenaba en el gimnasio Smart Fit del centro comercial Plaza Imperial, en la localidad de Suba, un hecho que ahora es objeto de reclamos públicos, versiones encontradas y llamados a investigación.
Todo ocurrió mientras Juan Sebastián realizaba su rutina de levantamiento de pesas. Testigos relataron que el fisicoculturista se desplomó de forma repentina frente a otros deportistas que se encontraban entrenando en el lugar. La escena fue descrita por quienes presenciaron el momento como caótica, angustiante y profundamente impactante. Algunos intentaron auxiliarlo de inmediato, mientras otros buscaban ayuda del personal del gimnasio.
La versión de los hechos comenzó a difundirse rápidamente en redes sociales, donde amigos, deportistas y usuarios del gimnasio narraron lo ocurrido. Uno de los testimonios más fuertes fue el de Andrés Montoya, fisicoculturista y amigo cercano de Juan Sebastián, quien cuestionó la capacidad de respuesta del establecimiento. En un video publicado en su cuenta de Instagram (@andresprofitt), afirmó que durante más de 25 minutos varias personas intentaron auxiliarlo y reanimarlo, mientras, según su relato, no se permitió su traslado inmediato a un hospital cercano, ubicado a menos de dos cuadras del lugar.
“No podemos garantizar que se haya salvado, pero sí hubiera habido una posibilidad de que el resultado fuera otro”, dijo Montoya, quien además hizo un llamado a la reflexión sobre los riesgos del fisicoculturismo y las exigencias extremas del deporte. Incluso relató que él mismo ha sufrido dos infartos a pesar de su corta edad, lo que convirtió su mensaje en una advertencia directa sobre los límites físicos, la presión estética y las consecuencias del alto rendimiento sin control médico.
La muerte de Anzola también abrió un debate más amplio dentro de la comunidad fitness: los protocolos de emergencia en gimnasios, la preparación del personal ante eventos críticos y la responsabilidad de las cadenas de entrenamiento frente a situaciones médicas graves. Algunos allegados al deportista han pedido que se investigue si existió alguna negligencia y si se cumplieron correctamente los procedimientos establecidos.
Paralelamente, surgieron reflexiones sobre el uso de suplementos, productos dietarios y fármacos en el fisicoculturismo. Amigos del deportista hicieron llamados públicos a la prudencia y al entrenamiento responsable, advirtiendo sobre los riesgos de buscar resultados rápidos sin supervisión médica. En redes sociales, varios mensajes apuntaron a la necesidad de promover información basada en evidencia científica y no en tendencias estéticas o presiones del entorno digital.
Mientras tanto, también aparecieron voces que defendieron la actuación del personal del gimnasio. Usuarios que aseguraron haber estado presentes señalaron que los trabajadores actuaron dentro de sus posibilidades y con los recursos disponibles, aunque reconocieron falencias estructurales en la infraestructura y en los protocolos de atención. Otros comentarios cuestionaron el comportamiento de algunos testigos que, en lugar de ayudar, habrían grabado la escena con sus teléfonos móviles.
La respuesta de Smart Fit
La cadena de gimnasios Smart Fit Colombia se pronunció oficialmente sobre lo ocurrido. En un comunicado publicado por Infobae informó que Juan Sebastián Anzola Quintero “presentó de manera súbita un paro cardiorrespiratorio” mientras entrenaba en la sede del centro comercial Plaza Imperial.
Infobae.
Según la empresa, el equipo de brigadistas certificados respondió de forma inmediata, prestó los primeros auxilios correspondientes al protocolo, realizó maniobras de reanimación y utilizó el desfibrilador externo automático (DEA). De manera simultánea, se activó el protocolo de emergencia y el área protegida de la sede acudió al llamado.
La compañía confirmó que, pese a los esfuerzos, el deportista falleció antes de ser trasladado a un centro médico y expresó sus condolencias a los familiares, amigos y seres queridos del fisicoculturista.
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