Escrito por:  Redacción Bogotá
Ago 30, 2026 - 1:09 pm

A los casos controversiales que se destapan en Colombia se le sumó uno en el que salió a flote un engaño en el que se aprovechó la espiritualidad en las calles de dos grandes ciudades del país.

Se trata de un falso sacerdote que se identificaba como fray José Emmanuel Torres y que durante mucho tiempo se dedicó en Bogotá a, supuestamente, bendecir carros, según contó la cuenta oficial de X (antes Twitter) de Colombia Oscura.

Lo llamativo es que este extranjero de 39 años ya había sido expulsado por las autoridades que informaron que ahora había llegado a Medellín, donde aparecía con disfraz de ornamentos religiosos en la avenida Regional, donde causaba congestión vial.

De hecho, el informe indica que el hombre tenía un celular hurtado y que contaba con anotaciones por porte de arma blanca desde la primera vez que fue visto en la capital colombiana.

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Las autoridades ejecutaron un operativo para dar con el falso cura, al que trasladaron en principio al Centro de Traslado por Protección (CTP), para luego llevarlo a Migración Colombia para confirmar su estatus legal en Colombia.

Las denuncias de los ciudadanos fueron determinantes para llevar a cabo la identificación en este caso, al punto que una persona replicó un video en el que confrontó al supuesto religioso.

En esas imágenes del material audiovisual que es viral, es posible observar la reacción del falso cura cuando una mujer le advirtió que miembros de la Iglesia Católica local lo expusieron en su farsa.

Este tipo de suplantaciones de identidad en Colombia son un peligro que está bajo la lupa de la opinión pública debido a que cada vez más se hacen recurrentes en la actualidad.

¿Qué hacer ante un caso de falso sacerdote en Colombia?

Identificar y denunciar a un impostor que suplanta a un clérigo católico protege a las comunidades de estafas financieras y engaños feos. Las autoridades eclesiásticas y civiles coordinan acciones constantes.

Frente a la sospecha de un celebrante sin licencia, los fieles deben solicitar la presentación de la licencia eclesiástica actualizada. Las diócesis otorgan este documento oficial únicamente a los sacerdotes debidamente ordenados.

Asimismo, resulta fundamental verificar la información de los religiosos consultando directamente las secretarías de las cancillerías diocesanas correspondientes. Esas oficinas validan rápidamente la autenticidad del estatus sagrado del presbítero investigado.

Cuando el individuo cobra estipendios fijados arbitrariamente por sacramentos en viviendas privadas o recintos no autorizados, los ciudadanos deben suspender cualquier aporte económico. La Iglesia católica prohíbe el comercio con actos sagrados.

En caso de confirmar la falsedad del religioso, los afectados tienen que acudir a las sedes de la Fiscalía General de la Nación. Allí interpondrán la denuncia formal por los delitos de estafa o simulación.

De forma paralela, procede informar a los párrocos locales para que emitan alertas preventivas a la comunidad. Las diócesis publican comunicados oficiales advirtiendo sobre la presencia de suplantadores en las zonas urbanas o rurales.

Si el falso presbítero comete abusos de confianza o actos delictivos en flagrancia, hay que llamar inmediatamente a la línea de emergencia de la Policía Nacional de Colombia para su detención oportuna.

Los sacramentos administrados por impostores carecen de validez canónica dentro de la Iglesia católica. Por esta razón, las familias deben buscar asesoría pastoral para regularizar debidamente las celebraciones bautismales o matrimoniales afectadas.

La prudencia colectiva impide que delincuentes utilicen la fe de las personas para obtener lucros indebidos. La denuncia penal inmediata y la verificación previa con las autoridades eclesiásticas neutralizan estos fraudes en el país.

Queda por conocer cuál es el destino del mencionado hombre que protagonizó un caso de este estilo en Bogotá y Medellín.

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