El caso de Diana Ospina, la joven diseñadora víctima de un ‘paseo millonario’ en Bogotá, entra en una etapa definitiva. Tras una extensa declaración de cuatro horas ante la Fiscalía, el relato de la víctima no solo estremece, sino que deja contra las cuerdas al taxista que asegura ser “una víctima más”.
Según la entrevista de Ospina con el ente acusador, las sospechas empezaron dentro del taxi. El conductor comenzó a comportarse de forma extraña y a comunicarse mediante códigos por su celular. Pese al miedo, Diana no alertó a nadie porque el sujeto mantenía la ruta hacia su casa; sin embargo, al llegar a su destino, el taxi no se detuvo: dos hombres se subieron y comenzó la pesadilla.
Cuáles fueron los 3 lugares a los que llevaron a Diana Ospina
La investigación revela que el crimen fue una operación coordinada de principio a fin: la llevaron a Ciudad Montes (sur de Bogotá) para vaciar sus cuentas bancarias. Tras el robo, la habrían “entregado” a otra banda criminal y Diana terminó en una vivienda, encerrada en una habitación, siempre con los ojos vendados o con una capucha, según lo revelado por Semana.
Incluso en los momentos de mayor tensión, los delincuentes le ofrecieron comida —la cual ella rechazó por instinto— mientras seguían coordinando sus movimientos en clave.
La Fiscalía ya tiene listas las primeras órdenes de captura. No solo se basan en el testimonio de la diseñadora, sino en videos de cámaras de seguridad que rastrearon el taxi desde la zona de discotecas hasta el frente de la casa de la víctima, donde se grabó el momento exacto en que los cómplices abordaron el vehículo.
Mientras el conductor rinde su declaración insistiendo en que fue obligado, la justicia ya tiene en la mira a los hombres que aparecen en las grabaciones y que habrían coordinado el traslado de Diana hasta el CAI Mirador, donde finalmente fue auxiliada.
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