El Colombiano es un grupo editorial multiplataforma con más de 110 años de existencia. Nació en la ciudad de Medellín en Antioquia. Fundado el 6 de febrero de 1912 por Francisco de Paula Pérez, se ha especializado en la investigación y generación de contenidos periodísticos para diferentes plataformas en las que provee a las a...
El asesinato de Daniela Rave Rico, una mujer trans de 23 años, ha conmocionado profundamente al departamento de Antioquia. Su cuerpo fue hallado en la noche del jueves 7 de mayo en la vereda Santa Rita, ubicada en el municipio de Angelópolis, aproximadamente a diez minutos del casco urbano. Este trágico descubrimiento se produjo luego de que familiares de Daniela alertaran a las autoridades por su desaparición, poniendo en evidencia la angustia y el temor de una comunidad que, una vez más, exige justicia y respuestas. Según reportó El Colombiano, el comandante de la estación de Policía fue notificado del caso a las 11:05 de la noche, por lo cual la inspección técnica del sitio quedó en manos del personal de la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN) del municipio de Amagá, quienes acudieron a primera hora del viernes 8 de mayo.
Durante la inspección, los investigadores hallaron que Daniela presentaba múltiples heridas de arma de fuego en el brazo, pecho y muslo derechos, lo que dejó claro que la agresión fue directa y violenta. Los datos aportados por la SIJIN descartaron la posibilidad de un hecho accidental y orientaron la investigación hacia un posible crimen motivado por prejuicios, elemento que agrava aún más el contexto de inseguridad que enfrentan las mujeres trans en Colombia.
El caso toma especial relevancia por el antecedente inmediato: horas antes del hallazgo, en el mismo sitio, Jojan David Sosa Cardona —pareja sentimental de Daniela— fue herido con arma de fuego. Según su propio testimonio recogido por la Policía y citado por El Colombiano, él y Daniela fueron confrontados por un hombre desconocido, quien, tras advertirles que no podían permanecer en la zona, les disparó sin titubeos. Sosa Cardona fue trasladado a un centro médico, mientras que Daniela no sobrevivió al ataque. La comunidad y los seres queridos de la víctima han utilizado las redes sociales para manifestar su pesar y exigir que el caso no quede en la impunidad, en un país donde la violencia contra las personas trans continúa siendo alarmantemente frecuente.
Esta tragedia adquiere mayor gravedad dentro de una ola de violencia que azota a la población LGBTIQ+ en Colombia. El asesinato de Daniela Rave Rico sería el segundo feminicidio trans de esa semana en Antioquia, luego del crimen de Mariana Ballesteros en Bello. Voceros de Caribe Afirmativo informaron que con el asesinato de Daniela, ya serían 28 los homicidios registrados este año contra personas de la población LGBTIQ+ en Colombia. Por su parte, la Defensoría del Pueblo precisó que la Fiscalía contabilizó 30 transfeminicidios en 2025, seis más que el año precedente.
El contexto nacional revela una problemática estructural: Colombia, entre 2022 y 2025, ha registrado la cifra más alta de asesinatos de mujeres lesbianas, bisexuales y trans en América Latina, al concentrar el 50 % de los homicidios de mujeres diversas documentados en nueve países de la región. La Red sin Violencia reportó que solo en 2024 hubo 361 asesinatos, lo que configura un promedio estremecedor de un caso cada 24 horas. Hasta el momento, las autoridades no han reportado capturas ni avances significativos sobre la identidad del responsable del asesinato de Daniela, y la investigación continúa bajo la responsabilidad de la SIJIN y la Fiscalía General de la Nación.
¿Qué significa transfeminicidio y cuál es su relevancia en el contexto colombiano?
El término transfeminicidio hace referencia al asesinato de mujeres trans como resultado de la discriminación y violencia sistemática basada en su identidad de género. Este tipo de crímenes suelen estar motivados por prejuicios sociales y odio estructural, configurando una problemática específica y de alta gravedad en contextos donde los derechos de las personas trans han sido históricamente vulnerados.
En Colombia, el reconocimiento del transfeminicidio es crucial para visibilizar la magnitud de la violencia contra la población trans y garantizar que las investigaciones judiciales y las políticas públicas respondan a sus necesidades particulares. Así, la diferenciación de estos crímenes permite desarrollar medidas de prevención, protección y justicia que atiendan la raíz estructural de la violencia transfóbica.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO