El exministro del Interior Armando Benedetti estaría atravesando un momento personal y judicial especialmente difícil después de su paso por el Gobierno de Gustavo Petro. Así lo aseguró Gustavo Bolívar, uno de los dirigentes más cercanos al expresidente, en una entrevista con Semana, en la que habló sobre el presente del controvertido político.
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Bolívar aseguró que recientemente conversó con Benedetti y describió de esta manera su situación:
“Hablé con Benedetti hace poco. Lo vi muy destrozado, está como pagando las consecuencias de haberse metido en la orilla contraria. Siento que está muy afectado, le esperan años muy crueles porque sigue en la Lista Ofac, con muchas cosas embargadas y procesos. Hoy debe estar arrepentido de haberse metido al petrismo. Aunque él ha sido leal con Petro, yo he sido crítico de él; el precio que ha pagado es muy alto. Eso le jode la vida a cualquiera; está muy preocupado”.
La declaración cobra relevancia por la particular relación que Benedetti mantuvo con Petro durante los últimos años. Aunque el político había construido su carrera durante décadas en sectores tradicionales de la política colombiana, terminó convertido en uno de los hombres cercanos al proyecto petrista y ocupó cargos diplomáticos y de Gobierno.
Uno de los episodios más polémicos ocurrió en 2023, cuando se conocieron los explosivos audios que Benedetti le envió a Laura Sarabia. En esas grabaciones hizo afirmaciones sobre la financiación de la campaña presidencial de Petro y aseguró, entre otras cosas, que había organizado votos en la Costa y conseguido importantes recursos para la campaña.
El escándalo puso contra las cuerdas al Gobierno y generó una crisis alrededor de Sarabia y Benedetti. Petro, sin embargo, salió públicamente a defender la contabilidad de su campaña y negó que se hubieran recibido dineros de personas relacionadas con el narcotráfico.
Pero la historia no terminó allí. En 2025, Petro volvió a darle espacio dentro de su círculo más cercano al nombrarlo jefe de despacho presidencial. La decisión provocó una fuerte crisis interna, especialmente porque la entonces ministra de Ambiente, Susana Muhamad, dijo que no podía sentarse en el gabinete con Benedetti y puso su cargo a disposición del presidente.
Incluso la vicepresidenta Francia Márquez manifestó su desacuerdo con llevar al Gobierno a personas que, según ella, tenían responsabilidad en los problemas que enfrentaba la administración.
Petro, pese a las críticas, defendió la designación de Benedetti. El mandatario respondió a los cuestionamientos durante aquel Consejo de Ministros y sostuvo una postura favorable a su permanencia.
Después, Benedetti llegó incluso al Ministerio del Interior, desde donde tuvo un papel central en la relación del Gobierno con el Congreso y en la defensa de las iniciativas de Petro. Es decir, pese a las controversias que lo habían acompañado, el expresidente siguió confiando en él.
Ahora Bolívar sostiene que esa cercanía tuvo un costo enorme para Benedetti. Cuando Semana le preguntó por qué Petro parece manejar de otra manera su situación frente a las sanciones internacionales, el exdirector del Departamento de Prosperidad Social respondió:
“Tal vez porque a Petro no le importa eso. No tiene ni un negocio. Ni un carro de perros calientes. Él va por la vida anticapitalista y no le importa, pero a un hombre como Armando Benedetti sí le tiene que importar. Es distinta la situación”.
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La última aparición pública de Benedetti fue en el cierre del Gobierno Petro. En ese momento dijo que su intención era radicarse en Barranquilla e incluso pujar por la alcaldía de esa ciudad, una decisión que lo haría enfrentarse o volverse a acercar al grupo político Char, que durante los últimos años ha sido el que lograr ganar las elecciones con miembros de su familia o personas que tienen su respaldo completo.
De hecho, parece haber un pacto de silencio entre Benedetti y el presidente Abelardo de la Espriella. Ellos, que en el pasado fueron fotografiados juntos innumerables veces, nunca tuvieron una confrontación en campaña y a pesar de que el senador fue uno de los hombres más polémicos del gobierno Petro, nunca ha existido una palabra en su contra por parte del presidente.
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