La radio colombiana fue testigo de uno de los enfrentamientos más tensos de los últimos meses. El protagonista fue Emilio Tapia, el polémico contratista condenado por los escándalos del ‘Carrusel de la Contratación’ y más recientemente por el caso de Centros Poblados. En una entrevista que subió de tono rápidamente en la mesa de Blu Radio, Tapia se enfrentó directamente al periodista Ricardo Ospina, director del servicio informativo de la emisora, en una discusión que giró en torno a la culpabilidad del empresario y el destino de los famosos 70.000 millones de pesos del Ministerio de las TIC.
El punto de quiebre ocurrió cuando Ricardo Ospina le recordó a Tapia su participación en el entramado que buscaba conectar a miles de escuelas rurales en Colombia. “Usted formó parte del entramado de Centros Poblados que intentó robarse 70.000 millones de pesos”, le lanzó Ospina sin titubeos. La respuesta de Tapia no se hizo esperar, intentando desmarcarse de la acusación de robo bajo un tecnicismo legal: aseguró que en el primer caso fue condenado por “acción”, pero que en el escándalo de Centros Poblados su condena se debió a una “omisión”.
Ante la insistencia de Néstor Morales sobre si aceptaba su condición de condenado, Tapia respondió con firmeza: “Claro que estoy condenado, pero acá lo condenan a uno por acción u omisión, yo fui por omisión”. El contratista intentó validar su postura mencionando una investigación de la Contraloría General que duró 18 meses. Según su versión, dicha entidad visitó todos los puntos de conexión y determinó que no hubo un detrimento patrimonial, llegando incluso a afirmar que él fue la única persona exonerada de responsabilidad fiscal en ese proceso.
Sin embargo, Ricardo Ospina contraatacó de inmediato, recordándole a Tapia las maniobras fraudulentas que rodearon la licitación con el Estado. “Usted trucó unas empresas de papel, modificó las condiciones para quedarse con un contrato de manera ilícita”, sentenció el periodista. Fue en ese momento cuando el ambiente se terminó de caldear, pues Tapia, visiblemente enfurecido, llamó “mentiroso” al comunicador y lo instó a “estudiar los expedientes judiciales”. “Respéteme usted porque yo estoy tranquilo, yo no me he robado nada”, insistió el condenado desde su lugar de reclusión.
El periodista no dio su brazo a torcer y mantuvo su posición basado en las sentencias judiciales que pesan sobre el contratista. “Yo le pido que me respete, yo me baso en el expediente y fue condenado por este caso. No me venga a dar lecciones de verdad o mentira”, respondió Ospina, cerrando uno de los momentos más críticos del programa.
Este “agarrón” pone nuevamente sobre la mesa el debate sobre la reparación de los recursos públicos en el país. Mientras Tapia insiste en que su papel fue secundario o de simple negligencia, la justicia y los medios de comunicación le recuerdan que su nombre aparece en el centro de los mayores desfalcos a la contratación en Bogotá y la nación. El caso de Centros Poblados, que dejó a miles de niños sin internet, sigue siendo una herida abierta para la opinión pública, especialmente cuando los principales implicados intentan suavizar su responsabilidad penal
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