El departamento del Quindío vivió una jornada marcada por el recogimiento y la solidaridad, motivada por el doloroso accidente aéreo ocurrido el pasado lunes 23 de marzo en Putumayo, que cobró la vida del soldado profesional Mateo Herrera López y del cabo primero Jairo Andrés Rincón Machado. Esta tragedia impactó profundamente a la región, generando una ola de apoyo no solo hacia las familias de los dos militares quindianos fallecidos, sino también hacia las 69 familias más que resultaron afectadas por este siniestro, según consignó Crónica del Quindío.
La Asociación de Veteranos de la Fuerza Pública del Quindío (ASVEFUQ) –presidida por el sargento primero retirado Jorge Erney Trujillo Trujillo– fue la encargada de liderar los actos simbólicos de despedida. Entre ellos se destacó una velatón celebrada en la Plaza Bolívar de Armenia, donde decenas de ciudadanos y miembros de la Fuerza Pública, junto a un capellán, participaron en una sentida ceremonia de homenaje. El himno nacional, un minuto de silencio y una ofrenda floral se convirtieron en gestos de respeto y admiración para quienes, como expresó Trujillo, “partieron al Ejército celestial”.
Estas muestras de afecto y fraternidad reflejan la dimensión del duelo colectivo que vive el Quindío, expresado no solo en los actos públicos, sino también en la unión de la comunidad que, como señaló el presidente de ASVEFUQ, buscó infundir fortaleza a las familias y allegados, así como mantener la esperanza para los soldados que aún luchan por su vida en centros hospitalarios tras el accidente. El dolor, convertido en causa común, permitió que se elevara una voz de aliento y acompañamiento.
Durante la noche del jueves 26 de marzo, los cuerpos de los dos uniformados arribaron al departamento y, ya en el día siguiente, se realizaron las honras fúnebres. A los ritos asistieron altos mandos de la Fuerza Pública, entre ellos el coronel Julián Andrés Arango Betancourt, comandante de la Octava Brigada, quien estuvo presente en el sepelio de Mateo Herrera López, ratificando el compromiso institucional en estos momentos de pérdida.
Trujillo enfatizó que las familias de los militares no quedan solas ante el duelo, y que hoy el acompañamiento humano y profesional por parte del Ejército Nacional es una prioridad. Este apoyo se manifiesta tanto en el caso de heridos como de fallecidos, siendo un respaldo constante durante todo el proceso de dolor y tránsito hacia el duelo.
Con estos actos, el Quindío se sumó al luto nacional declarado tras el accidente, en el que, según cifras oficiales citadas en Crónica del Quindío, setenta militares perdieron la vida. Las causas del siniestro siguen bajo investigación y el país permanece a la espera de esclarecimientos.
¿Qué significa el acompañamiento institucional a las familias de militares caídos?
El concepto de acompañamiento institucional surge cada vez que la Fuerza Pública enfrenta tragedias como la sufrida por los soldados Mateo Herrera López y Jairo Andrés Rincón Machado. Este apoyo implica la presencia activa de la institución militar en todo el proceso de duelo, ofreciendo tanto ayuda profesional como humana a los familiares de quienes resultan heridos o pierden la vida en cumplimiento del deber.
La relevancia de este acompañamiento radica en garantizar que, tras la pérdida de un ser querido, los familiares reciban respaldo concreto para afrontar el dolor, los trámites administrativos y las necesidades emocionales inmediatas. Declaraciones de dirigentes veteranos, recogidas por Crónica del Quindío, subrayan la importancia de no dejar solas a las familias y de que el Ejército Nacional mantenga su presencia constante hasta que los deudos logren resignificar su pérdida dentro del proceso de duelo colectivo e institucional.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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