El video, en el que se ve que le impiden el paso a un venezolano y sus dos hijas menores de edad por un sector peatonalizado de la zona rosa de Bogotá, se viralizó este jueves y causó indignación en redes sociales.

Sanín pidió explicaciones a supuestos empleados de los restaurantes del sector, que parecían encargados de mantener el cierre y quienes le dijeron que se quejara ante la Secretaría de Salud y la Alcaldía.

Después de que la denuncia fuera elevada a Gómez, este respondió en Twitter y anunciando controles a la forma en que se estaba aplicando la estrategia “Bogotá a cielo abierto”: “El espacio público ES público”, enfatizó.

Aunque las vallas que restringían el paso tenían marcas de uno de los locales de los alrededores, el cierre era parte de la estrategia distrital que buscaba limitar la circulación por esa calle para evitar tumultos que impidieran que los restaurantes sirvieran a sus clientes en las mesas dispuestas al aire libre.

Sin embargo, el cierre parecía estar siendo usado para impedir que ingresaran personas que los dueños de los locales juzgaran como incómodas para la clientela, como vendedores informales, indigentes o, en este caso, personas en situación de necesidad.

Zona T vuelve a abrir

Gómez cumplió lo dicho y en la noche publicó un video mostrando cómo se retiraban las vallas: “Para garantizar el uso democrático del espacio público y, en acuerdo con restaurantes de la zona, nuestro alcalde Óscar Ramos
retira en estos momentos las vallas que impedían el paso sobre la carrera 13 entre calles 85 y 86″, indicó.

Sanín aplaudió el hecho y pidió que “esto sea un ejemplo de cómo las ciudadanas podemos protestar ante la injusticia y la usurpación”.

“Bien ahí, Gómez, por recapacitar. Ahora a quitar las otras vallas de las demás calles privatizadas”, concluyó.