El cálculo anual sobre la producción de cocaína en Colombia, elaborado por la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de la Casa Blanca (ONDCP, en inglés), aseguró que el país pasó de producir de 879 toneladas a 951.

Al publicar las cifras correspondientes al 2019, la ONDCP anunció un diálogo entre Washington y Bogotá para “establecer un plan de acción conjunta bilateral de todo el Gobierno para reducir los altos niveles de cultivo y producción de cocaína en un 50 por ciento para fines de 2023”.

Entre las medidas que se contemplarán estará la aspersión aérea: “Un eje central del diálogo fue expandir los resultados del programa integrado de erradicación de coca de Colombia al garantizar el uso completo de todas las herramientas disponibles, incluida la erradicación manual, el desarrollo alternativo y un componente de erradicación aérea liderado por Colombia”, apuntó la Casa Blanca.

El nuevo informe revierte el ligero descenso que sirvió para que el Gobierno de Donald Trump dijese en 2018 que los cultivos de coca en Colombia estaban en fase de “estabilización” tras seis años consecutivos de subidas.

Trump se había mostrado muy crítico cuando llegó a la Casa Blanca con el Gobierno de Juan Manuel Santos, e incluso llegó a amenazar con “descertificar” a Colombia por incumplir sus compromisos internacionales contra el narcotráfico. Sin embargo, ha mostrado una mayor sintonía con el actual presidente colombiano, Iván Duque, quien estuvo este lunes en la Casa Blanca.

Esa buena relación no le ha servido para evitar que Trump dijese durante un anterior visita de Duque en febrero que Colombia está atrasada en materia de erradicación de cultivos y que en la reunión de este lunes le presionase para que reanude la fumigación aérea con glifosato.

“Bueno, va a tener que hacer aspersión. Si no hace aspersión, no podrá deshacerse de ellos. Así que hay que hacer aspersión en relación con las drogas en Colombia”, afirmó el mandatario estadounidense.