El mandatario republicano, que aún no felicitó a su rival, el demócrata Joe Biden, habló desde la Casa Blanca para anunciar la inminente autorización de una vacuna contra el COVID-19.

“No vamos a ir a un confinamiento”, prometió Trump, justo cuando Estados Unidos llora más de 243.000 muertos por el coronavirus y vive un repunte récord de contagios. Después se refirió al futuro, y se mostró levemente dubitativo:

“No voy a ir a confinamiento, con suerte esta administración no irá a confinamiento… Lo que pase en el futuro, quién sabe qué gobierno será, supongo que el tiempo lo dirá”, agregó.

Trump habló poco antes de que Biden consolidara su triunfo el viernes, al acumular 306 votos de 538 miembros del Colegio Electoral que escoge al presidente de Estados Unidos.

Las cadenas de TV declararon a Biden vencedor en Georgia, donde los demócratas ganaron por última en 1992 con Bill Clinton, tras hacerlo el jueves en Arizona, que ha estado en manos republicanas desde 1996. Por su parte, Trump terminó la elección con 232 votos electorales, tras sumar Carolina del Norte.

“¿Cuándo admitirá que perdió las elecciones, señor?”, gritaban los periodistas mientras Trump abandonaba el Jardín de las Rosas sin responder ni hacer más comentarios.

Trump no hablaba públicamente desde el 5 de noviembre, cuando afirmó falsamente haber ganado y dijo que le habían “robado” las elecciones, como hizo la noche misma de los comicios. Desde entonces, ha reiterado en Twitter sus acusaciones infundadas de fraude e impulsado demandas judiciales para impugnar los resultados.

Pese a su pequeño desliz, en Twitter su discurso siguió siendo el mismo. “¡Esta elección fue amañada!”, tuiteó el viernes, tras anunciar que podría “intentar pasar y saludar” a sus partidarios en un mitin que prevén este sábado en Washington para respaldar sus denuncias.

Autoridades no encuentran evidencia de fraude en elecciones de Estados Unidos

No obstante, autoridades electorales de todo el país han afirmado que las elecciones fueron “las más seguras de la historia”, subrayando que “no hay evidencia” de votos perdidos o cambiados, ni de sistemas de votación alterados.

El horizonte siguió oscureciéndose para el mandatario cuando Biden sumó las felicitaciones de China. Pero Trump y su entorno parecen vivir en una realidad paralela.

“El presidente asistirá a su propia investidura”, aseguró en Fox News la secretaria de prensa de Trump, Kayleigh McEnany. “Cuando se cuente cada voto legal, el presidente Trump ganará”, dijo. “Estamos avanzando aquí en la Casa Blanca bajo el supuesto de que habrá un segundo mandato de Trump”, añadió en Fox Business el asesor comercial de Trump, Peter Navarro.