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El pasado 17 de septiembre, un jurado federal en Miami, Estados Unidos, determinó que el general retirado del Ejército Luis Alfonso Plazas Vega no es responsable en el proceso civil que se adelantaba en su contra por la desaparición y muerte del magistrado Carlos Horacio Urán, ocurridas durante la toma del Palacio de Justicia en noviembre de 1985. Según lo informado por medios como El Espectador y declaraciones de la familia Urán, la decisión deja un sabor amargo entre sus allegados, quienes ahora analizan la viabilidad de presentar una apelación.
La demanda fue instaurada en 2022 por las hijas del magistrado Urán ante la Corte del Distrito Sur de la Florida. Acusaban a Plazas Vega de haber tenido un papel central en la operación militar que resultó en la tortura y ejecución extrajudicial del togado, además de otros posibles crímenes cometidos por efectivos militares tras los enfrentamientos con el M-19. El proceso, según Helena Urán Bidegain, hija del magistrado, fue especialmente complejo porque debieron exponer los hechos a un jurado compuesto por ciudadanos sin formación jurídica y sobre hechos ocurridos hace cuatro décadas.
En entrevista con Caracol Radio, Helena Urán explicó que este proceso judicial no fue sencillo de desarrollar, ya que requería reconstruir y argumentar ante el jurado una historia profundamente dolorosa y aún polémica en la memoria colectiva colombiana. Criticó que, pese a escuchar testimonios y peritos durante ocho días de juicio, el jurado deliberó apenas un par de horas antes de emitir su fallo, lo que, según su percepción, no permitió valorar en profundidad la evidencia presentada.
Según documentos aportados por la familia Urán, la acusación contra Plazas Vega sostenía que el entonces comandante de la Escuela de Caballería del Ejército había participado con otros militares en planes de tortura y asesinato de personas evacuadas con vida del Palacio de Justicia. El magistrado Urán Rojas fue uno de los señalados como víctima: durante años, las autoridades dijeron que murió dentro del edificio por una bala perdida, pero posteriormente aparecieron indicios de que fue visto saliendo bajo custodia militar y que, tiempo después, su cuerpo fue hallado con una herida de bala a corta distancia.
En respuesta al fallo, el presidente Abelardo de la Espriella expresó públicamente que Plazas Vega ha sido considerado inocente por la Corte Suprema de Justicia en Colombia, rechazando la persecución legal internacional que enfrenta el general en retiro. También solicitó apoyo diplomático y político para él.
Finalmente, Helena Urán recordó que una decisión de este tipo no significa que Plazas Vega haya sido declarado inocente, sino que no se pudo probar su responsabilidad individual ante el jurado estadounidense. No obstante, afirmó que continuarán en la búsqueda de justicia para su padre.
¿Por qué la Corte de Florida declaró no responsable a Plazas Vega en el caso del magistrado Urán?
El jurado de la Corte del Distrito Sur de la Florida determinó que no existían pruebas suficientes para responsabilizar civilmente al general retirado Luis Alfonso Plazas Vega por la desaparición y muerte del magistrado Carlos Horacio Urán durante la toma del Palacio de Justicia. Según el relato de la familia, aunque se presentaron pruebas y testimonios, el jurado no encontró elementos concluyentes de culpa individual de Plazas Vega, por lo que fue eximido de los cargos de tortura y ejecución extrajudicial y de cualquier tipo de reparación económica a los demandantes.
¿Qué se conoce sobre la desaparición y muerte del magistrado Carlos Horacio Urán durante la toma del Palacio de Justicia?
De acuerdo con los documentos y testimonios aportados en el juicio, el magistrado Carlos Horacio Urán fue visto saliendo con vida del Palacio de Justicia bajo custodia militar tras la toma por parte del M-19 y la retoma militar en noviembre de 1985. Aunque inicialmente las autoridades afirmaron que había muerto por una bala perdida, posteriormente se presentaron evidencias de tortura y de que la herida de bala que causó su muerte fue hecha a corta distancia, hechos que nunca han sido esclarecidos completamente ni ante la justicia colombiana ni en escenarios internacionales.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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