Las menores de 11 y 12 años fueron arrestadas y acusadas de conspiración para realizar un asesinato masivo, además de delitos como posesión de armas en propiedad escolar e irrupción de actividades escolares, explicó el jefe de la Policía de Bartow, Joe Hall, en declaraciones recogidas por CNN.

Según la investigación, las niñas adoraban a satán y, además de beber su sangre en una copa, pretendían “posiblemente comer su carne”.

El plan fue frustrado cuando un estudiante escuchó algo e informó a las autoridades de la escuela. Por esto, el pasado martes había oficiales en el campus, debido a la posible amenaza.

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Una tenía un cuchillo de carnicero y la otra uno de cocina cuando fueron encontradas en un baño, además de portar un cortador de pizza. También, detectives encontraron en sus respectivas casas un mapa que tenía la frase: “Ir a matar al baño”.

De acuerdo con la declaración jurada, planearon el ataque juntas cuando veían películas de miedo, detalla el diario Miami Herald.

En este mismo relato, las niñas revelaron que también querían suicidarse, porque estos pecados les “garantizaría ir al infierno para poder estar con Satanás”.

La identidad de las implicadas está siendo ocultada debido a sus edades.