La expectativa crece entre astrónomos y aficionados del espacio por uno de los eventos celestes más impactantes de las últimas décadas: un eclipse solar total que promete dejar en oscuridad parte del planeta durante más de seis minutos.
Según proyecciones de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos, NASA, el fenómeno ha sido denominado por expertos como el “Eclipse del Siglo”, debido a su duración, magnitud y relevancia dentro del histórico ciclo solar conocido como Saros 136.
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De acuerdo con los cálculos científicos, el eclipse ocurrirá el próximo 2 de agosto de 2027 a las 7:30 UTC y tendrá una duración aproximada de 6 minutos y 39,5 segundos, convirtiéndose en uno de los eclipses solares totales más extensos registrados en la era moderna.
¿Por qué este eclipse es considerado tan especial?
El fenómeno pertenece al ciclo Saros 136, una de las series astronómicas más relevantes para la comunidad científica. Este ciclo produce algunos de los eclipses totales más largos observados en los últimos siglos y se repite cada 18 años y 11 días aproximadamente.
Según los registros astronómicos, la serie comenzó el 14 de junio de 1360 y se extenderá hasta el 30 de julio de 2622.
El eclipse más reciente de esta secuencia ocurrió el 22 de julio de 2009 y, hasta ahora, era considerado el eclipse total más largo del siglo XXI, con una duración de 6 minutos y 38 segundos.
Los especialistas destacan además que el Saros 136 produjo varios de los eclipses más prolongados del siglo XX, incluyendo tres que superaron los siete minutos de oscuridad total.
¿Qué ocurre durante un eclipse solar total?
La NASA explica que un eclipse total de Sol ocurre cuando la Luna se ubica exactamente entre la Tierra y el Sol, bloqueando completamente la luz solar en determinadas zonas del planeta.
Este fenómeno solo puede apreciarse plenamente dentro de una franja específica conocida como el “camino de totalidad”, donde el cielo se oscurece temporalmente como si fuera de noche.
Durante esos minutos, quienes se encuentren en las zonas privilegiadas podrán observar uno de los espectáculos más impresionantes de la astronomía: la corona solar, la capa exterior brillante de la atmósfera del Sol que normalmente permanece oculta por la intensa luz solar.
La agencia espacial estadounidense señala que este efecto visual es posible porque, aunque el Sol es muchísimo más grande que la Luna, también está mucho más lejos de la Tierra, lo que provoca que ambos aparenten un tamaño similar vistos desde nuestro planeta.
Además del impacto visual, los eclipses solares totales tienen un enorme valor científico. Según la NASA, estos eventos permiten estudiar el comportamiento de la corona solar, el clima espacial y ciertos cambios en la atmósfera terrestre.
Por ello, cada eclipse de gran magnitud moviliza a investigadores y observatorios de distintas partes del mundo.
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La advertencia de la NASA
La agencia espacial recordó que jamás debe observarse un eclipse solar directamente sin protección adecuada.
Mirar el Sol sin filtros certificados puede ocasionar daños irreversibles en la vista, incluyendo pérdida permanente de la visión.
Los expertos recomiendan utilizar únicamente gafas especiales aprobadas para observación solar o métodos indirectos seguros para disfrutar del fenómeno astronómico.
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