La reciente detención del activista político colombiano Beto Coral en los Estados Unidos sigue escalando rápidamente y ya se tomó los pasillos del Congreso en Washington. Luego de confirmarse que la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) hizo efectivo su arresto en el estado de Arizona, diversas figuras del poder político norteamericano han empezado a fijar posturas radicales frente al caso. El golpe más contundente provino del ala republicana, donde el influyente senador Bernie Moreno rompió el silencio con un durísimo pronunciamiento que pone bajo la lupa el estatus legal y migratorio del reconocido escudero del Pacto Histórico.
Moreno fue tajante al cuestionar la coherencia de la permanencia de Coral en territorio estadounidense, sugiriendo de manera directa que el activista habría desnaturalizado la figura de protección internacional bajo la cual se encontraba en ese país. “No se puede venir a Estados Unidos, pedir asilo y luego actuar como agente extranjero de ese mismo gobierno mientras al mismo tiempo se socava la política exterior estadounidense”, sentenció con severidad el parlamentario republicano, abriendo un debate complejo sobre las verdaderas actividades políticas y de lobby que Coral adelantaba en suelo norteamericano.
El fuerte cuestionamiento institucional del congresista no se detuvo ahí, pues cerró su intervención pública con una frase lapidaria en tono de despedida que muchos han interpretado como una presión directa hacia las agencias federales para que se proceda con una inminente expulsión del país. “¡Que tengas una buena vida de regreso en Colombia, Beto!”, remató Moreno en su declaración oficial, encendiendo las alarmas dentro del entorno del activista.
Aunque el HSI mantiene bajo estricto secreto los cargos criminales o migratorios oficiales por los cuales se ejecutó la captura de Beto Coral el pasado 16 de junio, la fuerte reacción del senador Moreno introduce un componente geopolítico de altísimo nivel. Sus señalamientos sobre actuar supuestamente como un “agente extranjero” y afectar los intereses de la política exterior de los Estados Unidos sugieren que el expediente del colombiano podría ser mucho más complejo que un simple trámite de visado, dejando su futuro judicial y su permanencia en Norteamérica en una situación sumamente crítica.
Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro y a su esposa
El presidente Donald Trump confirmó que fue el dictador fue capturado y extraído desde Venezuela en la madrugada de este 3 de enero.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO