El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
El hallazgo presentado en la 25.ª reunión de la Asociación de Paleopatología, realizada en Berlín, ha arrojado una luz extraordinaria sobre la violencia en la Edad Media. Jo Buckberry, antropóloga biológica de la Universidad de Bradford, expuso un caso que ha llamado la atención del ámbito científico e histórico. Se trata de los restos de un hombre conocido como Skeleton 150, hallado en el castillo de Stirling (Escocia), cuya muerte podría representar la primera evidencia arqueológica de una persona impactada por un proyectil lanzado por un trabuquete, una máquina de guerra empleada durante los asedios medievales.
Según lo reportado en el encuentro, la historia se sitúa en el contexto de la guerra de independencia de Escocia, durante el asedio de Stirling en 1304. En aquel entonces, las fuerzas del rey inglés Eduardo I sometieron el castillo a fuego de maquinaria pesada, incluido el famoso War Wolf, un trabuquete especialmente diseñado para derribar murallas. El estudio se centró en los nueve esqueletos hallados en el lugar, con el objetivo de identificar evidencias de violencia asociada a ese episodio histórico.
Skeleton 150, un hombre de entre 22 y 34 años, se destacó por la extrema gravedad y distribución de sus lesiones: más de 160 fracturas desde el cráneo hasta las rodillas. Los análisis recurrieron a radiografías, observación microscópica y tomografías micro-CT para evaluar la naturaleza de los daños óseos. Los resultados indicaron, en primer lugar, que se trataba de fracturas peri-mortem, es decir, ocurridas en torno al momento de la muerte, cuando el hueso mantenía las propiedades del tejido vivo. En segundo lugar, estos daños fueron producto de traumatismos de fuerza contundente, y no de lesiones por armas cortantes como espadas o lanzas, lo que resulta coherente con el impacto de un objeto pesado a gran velocidad.
La mayor concentración de fracturas se halló en la región del hombro derecho y la parte posterior del cráneo, zonas donde la fragmentación ósea fue evidente. El patrón de estas lesiones llevó a los investigadores a plantear que el hombre estaba de pie al recibir el impacto, con los brazos flexionados frente al cuerpo y el peso sobre las piernas. Así, la fuerza del golpe, compatible con un accidente automovilístico moderno, se habría propagado por el cuerpo, generando el elevado número de fracturas.
De acuerdo con los autores, lo que vincula este caso con el trabuquete es tanto el carácter contundente y de alta velocidad de las lesiones como la coincidencia temporal y geográfica con el uso documentado de tales máquinas en Stirling en 1304. Sin embargo, los expertos insisten en la prudencia, pues no es posible afirmar con certeza que fuera el War Wolf u otro trabuquete en específico el causante. El caso de Skeleton 150 se presenta así como una pieza esencial para entender la realidad de la guerra medieval y las consecuencias del asedio, asociado a la evidencia arqueológica existente.
¿Qué es un trabuquete y cómo funcionaba en la Edad Media?
Un trabuquete es una máquina de asedio utilizada en la Edad Media para lanzar grandes proyectiles contra fortificaciones. Funcionaba mediante un contrapeso que, al soltarse, catapultaba piedras o materiales pesados a largas distancias, y era temido por su capacidad de destruir muros y provocar daños severos en los defensores.
¿Por qué los científicos creen que skeleton 150 fue víctima de un trabuquete?
Los científicos vinculan a Skeleton 150 con un trabuquete porque sus lesiones muestran fracturas contundentes y de alta velocidad, compatibles con el impacto de un gran proyectil, además de ocurrir en un contexto histórico y geográfico donde este tipo de máquinas estaba en uso, especialmente durante el asedio de Stirling de 1304.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO