En un vídeo ‘amateur’ recogido en la página de la televisión portuguesa SIC se ve la silueta del capitán de Portugal gesticulando desde una ventana de su hotel de Saransk, en Rusia, y dirigiéndose al grupo de iraníes haciendo señas de apoyar su cabeza sobre las dos manos unidas, como pidiendo que le dejaran descansar.

Según Radio Renascença, su intervención no tuvo mucho éxito y los aficionados retomaron su estrategia ruidosa unos minutos después, forzando a la Federación Portuguesa de Fútbol a solicitar un refuerzo del dispositivo policial desplegado en los alrededores del hotel, que fue clave para conseguir restablecer la calma hacia las 12:30 de la madrugada.

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Preguntada por la AFP, la Federación Portuguesa prefirió no hacer comentario, pero un miembro cercano a la delegación estimó que “las imágenes (hablan) por sí solas”.

En otro vídeo emitido por la televisión SIC se ve a un grupo de aficionados entonando cánticos en la calle situada frente al hotel de la ‘seleçao’ lusa.

Portugal e Irán se miden este lunes en la tercera jornada del Grupo B.

Cristiano Ronaldo y sus compañeros asegurarían su presencia en octavos de final del Mundial con un punto en este partido.