El primer tanto de los belgas llegó muy temprano, a los 4 minutos del partido, luego de una salida rápida que dejó vulnerable a la defensa de los ingleses. Thomas Meunier recibió un centro de Nacer Chadli en la mitad del área y, con la rodilla, venció al arquero Jordan Pickford, que nada pudo hacer:

El segundo gol llegó al minuto 82, y fue obra de Eden Hazard, que remató en un mano a mano con el portero después de un vertiginoso contragolpe que no pudo contener la zaga inglesa:

El partido estuvo totalmente dominado por los belgas. Inglaterra no tuvo muchas opciones claras de gol: solo una de Harry Maguire, que pasó cerca del palo derecho del arquero belga Thibaut Courtois, otra de Eric Dier, que salvó la zaga belga en la línea, y otra del delantero Harry Kane, que remató desviado, todavía en el primer tiempo.

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El resultado final del partido es bastante engañoso, porque especialmente en la segunda mitad, Bélgica sometió a los ingleses con sucesivos contragolpes que, para fortuna de los británicos, no terminaban en gol, ya fuera por malas decisiones en el último cuarto de cancha o por la intervención oportuna del arquero Pickford.

Las dos selecciones ya se habían enfrentado en este torneo, en la última fecha de la fase de grupos. En ese momento, con Inglaterra jugando con una nómina mixta, se impusieron los belgas por 1-0. Ahora, con sus equipos estelares, los británicos cayeron de nuevo, para quedar así en el cuarto puesto del Mundial de Rusia.