Se organizaron unos atrás de otros y, al ritmo de un peculiar ritmo se movieron de un lado a otro, coordinadamente, mientras aplaudían.

La sonrisa de los futbolistas a la hora de bailar demuestra que el entrenamiento de esa selección no solo se piensa en el rival, sino en la diversión.

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Con ese baile, los senegaleses se prepararon para enfrentar a los japoneses. El partido estuvo inclinado a su favor en 2 ocasiones, pero los nipones les marcaron doble vez igualando el marcador 2-2.

En la próxima fecha del Grupo H, Colombia será el rival a vencer por los africanos. En esa ocasión, la habilidad con los pies se medirá por el manejo del balón y no por el ritmo de la música.