Por: EL PILON SA

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Este artículo fue curado por pulzo   Oct 5, 2026 - 8:56 pm
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Un reciente escrito de Luis Alonso Colmenares, exsubcontador general de la República, docente y columnista, ha puesto en el centro del debate la tradición de los saludos en el vallenato y su vínculo con figuras del poder en Colombia. Colmenares advierte sobre supuestos “rumores” que señalan a las autoridades estadounidenses como interesadas en utilizar estos saludos musicales como posibles pruebas de relaciones sospechosas entre intérpretes vallenatos y personajes asociados con corrupción o narcotráfico, situación que ha causado inquietud en el sector musical, según su texto.

Los “saludos” en el contexto vallenato no son parte de la letra oficial de las canciones, sino menciones o expresiones adicionales que los artistas hacen durante preludios, interludios y codas (fragmentos musicales al inicio, mitad o cierre de la canción). En el argot vallenato, estos pueden ser paratextos—cuando solo se menciona a una persona sin conectar con el contenido lírico—o metatextos, si además se hace referencia a la letra de la canción.

De acuerdo con Colmenares, este fenómeno histórico va mucho más allá del simple gesto amistoso y funciona como una ostentación pública. Así, a lo largo de décadas, exponentes como Jorge Oñate, Diomedes Díaz, los Zuleta, Beto Zabaleta e Iván Villazón, entre otros, han incorporado en sus grabaciones saludos dirigidos a personalidades de todos los sectores: presidentes, ministros, congresistas, militares, gobernadores, empresarios y hasta reconocidos miembros del bajo mundo.

Personajes célebres, miembros de la élite política y empresarios han sido aludidos repetidamente; entre ellos, hijos de expresidentes, congresistas investigados y hasta militares reconocidos. Sin embargo, el lado oscuro de estos saludos se revela en menciones a narcos, contrabandistas y figuras ligadas a la economía ilegal. El texto de Colmenares ofrece abundantes ejemplos, como saludos a reconocidos extraditables, condenados u hoy fugitivos, así como a conocidos escándalos como la “Ñeñepolítica” y figuras del entorno de la estafa inmobiliaria.

Por el micrófono vallenato han pasado todo tipo de personalidades, desde reinas de belleza, periodistas, deportistas y presentadores hasta aquellos señalados por la justicia o la opinión pública. Incluso menciona el caso de Beatriz Castro Pérez, apodada “la reina de la estafa” por medios, resaltando la variedad y ambigüedad ética de los homenajeados. Así, los saludos vallenatos representan una fotografía sonora de la sociedad colombiana, con todos sus matices y contrastes.

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Por qué los saludos vallenatos son motivo de controversia y debate en Colombia?

Los saludos vallenatos generan controversia porque, según el análisis de Luis Alonso Colmenares, han servido históricamente para exaltar y visibilizar tanto a figuras legítimas de la sociedad como a personajes relacionados con negocios ilegales o de dudosa reputación. Esto alimenta el debate sobre la legitimidad de esta práctica como tradición o como mecanismo de ostentación y favorecimiento de figuras vinculadas a la ilegalidad.

¿Qué es un ‘saludo’ en las canciones vallenatas y cuál es su función?

Un ‘saludo’ en el vallenato es una mención que los intérpretes hacen durante diferentes momentos de la canción, generalmente a modo de reconocimiento o complacencia. Puede ser un paratexto—cuando se limita a nombrar a una persona—o un metatexto, si establece una relación con el contenido lírico. Su función ha sido históricamente rendir homenaje, buscar favor o simplemente destacar la cercanía del músico con personas influyentes.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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