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Escrito por:  Fabián Ramírez
Subeditor     Jul 18, 2026 - 9:59 am

El mercado cambiario en Colombia atraviesa un periodo de alta volatilidad que tiene a todos los sectores en alerta. Al cierre del viernes 17 de julio de 2026, la divisa estadounidense registró un precio promedio de 3.262 pesos, tras haber oscilado en rangos técnicos entre los 3.234 y los 3.280 pesos. Este comportamiento, impulsado por indicadores globales y la fortaleza del peso, ha dejado a la economía nacional dividida en dos: aquellos que celebran el alivio en sus bolsillos y quienes advierten sobre una crisis de competitividad sin precedentes.

Según el reporte de la Dirección de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, citado por El Tiempo, la caída no es casualidad. Responde a factores estructurales, como la estrategia de manejo de deuda pública del Ministerio de Hacienda, que mediante operaciones de “swaps” generó una oferta masiva de 9.800 millones de dólares. A esto se suma el diferencial de tasas de interés: mientras el Banco de la República mantiene una tasa de referencia del 12 % para combatir una inflación del 6,14 %, los rendimientos en Colombia superan con creces a los de Estados Unidos (4 %), atrayendo flujos de capital extranjero. Adicionalmente, las remesas han superado los 13.413 millones de dólares anuales, convirtiéndose en una fuente de divisas que opaca incluso a los hidrocarburos.

La incertidumbre sobre el futuro de la moneda es total. Mientras modelos técnicos de Visión Davivienda sugieren que el peso tiene un “dólar en descuento” superior al 15 % y que debería converger hacia niveles de 3.600 o 3.800 pesos en un año, otros analistas como el equipo de Grupo Bancolombia plantean un rango más amplio, entre 2.800 y 3.200 pesos. Corficolombiana estima que el retorno a un equilibrio histórico tomará cerca de cuatro trimestres. Por ahora, expertos de Alianza Valores ven los niveles actuales como una oportunidad “barata” para quienes necesitan divisas a corto plazo.

El impacto es radicalmente opuesto según el actor económico. Para el consumidor digital, el escenario es de bonanza. Compras en plataformas como Amazon, Shein, Temu o AliExpress nunca habían sido tan accesibles, y el uso de herramientas digitales como Littio permite a los ciudadanos proteger su capital y aprovechar la coyuntura. Incluso el Estado se beneficia: Fedesarrollo estima que cada apreciación de 100 pesos del peso reduce el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles en unos 600.000 millones de pesos.

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Sin embargo, el panorama es oscuro para los productores. Javier Díaz Molina, presidente de Analdex, fue tajante en el citado periódico: “El dólar a nivel internacional está débil y eso beneficia a quienes importan, viajan o tienen deudas en dólares. Pero perjudica a los exportadores y a los productores nacionales que compiten con importados. Eso no lo resiste un sector exportador en Colombia”.

El bloque agroexportador, que incluye a gremios como Asoexport, Asocolflores y Fedepalma, sostiene 2,5 millones de empleos y ya ha alzado su voz de protesta. Gustavo Gómez, presidente de Asoexport, lamentó la situación: “La apreciación acelerada del peso reduce el valor en pesos de cada dólar exportado, mientras que los salarios, el transporte y los insumos se siguen pagando en moneda local”. Ante este panorama, los gremios han hecho un llamado urgente al gobierno de Abelardo de la Espriella para implementar coberturas cambiarias y apoyos directos, advirtiendo que la competitividad del campo colombiano pende de un hilo.

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