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Ecopetrol definió recientemente la composición de su junta directiva para el periodo 2026-2029, en una fase crucial para el futuro de la petrolera estatal colombiana. Este proceso se da tras la salida de Mónica de Greiff y Guillermo García Realpe, situación que abrió la puerta a cambios significativos en la estructura de liderazgo de la compañía. Según la información publicada por El Colombiano, todas las vacantes ya han sido cubiertas y la designación formal de los integrantes dependerá de la próxima Asamblea General de Accionistas, instancia en la que se refrendarán los nombramientos.
La junta directiva, tradicionalmente considerada el órgano de mayor peso en la conducción estratégica de Ecopetrol, asume una especial relevancia en el contexto de la transición energética y de la búsqueda de alternativas de negocio para la empresa. En este marco, la llegada de nuevos miembros no solo responde a la necesidad de renovar voces, sino que también refleja la intención de fortalecer la representación de diversos grupos que inciden en la compañía.
Entre los recién incorporados destacan Ricardo Rodríguez Yee y Luis Felipe Henao. Rodríguez Yee fue impulsado por los departamentos productores de hidrocarburos y asumirá el octavo renglón del órgano directivo, mientras que Henao ocupará el noveno puesto en representación de los accionistas minoritarios. Previo a estas inclusiones, César Eduardo Loza ya había sido oficializado como primer representante de los trabajadores en la junta, luego de renunciar a la presidencia de la Unión Sindical Obrera (USO), un hecho calificado como histórico por la propia organización sindical y comentado públicamente en sus redes sociales.
Junto a ellos, la lista integra a Carolina Arias Hurtado y Juan Gonzalo Castaño Valderrama. Arias Hurtado, propuesta como miembro independiente, cuenta con una sólida formación en temas ambientales y de desarrollo, aportando experiencia en extractivismo y transición energética justa. Castaño Valderrama, también independiente, tiene más de dos décadas de trayectoria en Ecopetrol y actualmente es consultor en temas energéticos.
La permanencia de ciertos nombres da continuidad a la toma de decisiones estratégicas. La presidencia del órgano permanecería en cabeza de Ángela María Robledo Gómez, independiente desde marzo de 2024. Otros miembros que seguirán son Hildebrando Vélez Galeano, quien pasará de no independiente a independiente en 2026, Lilia Tatiana Roa Avendaño, y Alberto José Merlano Alcocer, ambos miembros no independientes con experiencia reciente en el órgano.
El único integrante que dejaría su cargo sería Álvaro Torres, quien ingresó como independiente en marzo de 2024 y desempeñó funciones hasta este año. La nueva conformación de la junta deberá enfrentar retos vinculados con la seguridad energética del país, la transición hacia fuentes alternativas y los desafíos financieros y operativos inherentes al sector de hidrocarburos.
Así, Ecopetrol se prepara para un nuevo ciclo directivo con posiciones renovadas que reflejan tanto la necesidad de continuidad como la apertura a una mayor pluralidad y especialización técnica, en línea con los cambios que demanda el entorno energético y la sociedad colombiana.
¿Por qué es significativa la inclusión de un representante de los trabajadores en la junta directiva de Ecopetrol?
La incorporación de César Eduardo Loza, ex presidente de la Unión Sindical Obrera (USO), en la junta directiva de Ecopetrol se presenta como un hecho histórico para la petrolera, conforme lo reportó El Colombiano. Por primera vez, la voz de los empleados cuenta con un representante en el máximo órgano de decisión, lo que marca un hito en la historia de la compañía y abre la puerta a una visión más incluyente en los debates estratégicos.
Esta medida permite que los intereses y perspectivas de los trabajadores sean tenidos en cuenta directamente al momento de definir políticas que impactan la operatividad y la seguridad laboral, así como la postura de la empresa ante los desafíos propios del sector y la transición energética. La representatividad sindical en instancias directivas podría influir en la toma de decisiones orientadas al bienestar de quienes trabajan en Ecopetrol, consolidando una gobernanza más participativa y diversa.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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