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Escrito por:  Fabián Ramírez
Subeditor     May 6, 2026 - 6:19 am

El megaoperativo contra el contrabando y el lavado de activos liderado por la Fiscalía General de la Nación ha tomado dimensiones internacionales tras descubrirse una compleja red de empresas fachada. Lo que comenzó como una investigación local contra los directivos de la marca Lili Pink, ahora se extiende a varios países debido a maniobras societarias que buscan ocultar el rastro de millonarias sumas de dinero. El diario El Tiempo reveló en primicia la identidad de las otras ocho personas que tienen órdenes de captura vigentes y que formarían parte del círculo cercano de los cerebros del entramado: Max Marvin Abadi Harari y su hijo David Abadi.

Uno de los nombres que más ha llamado la atención de los investigadores es el de Malaquilla Bismar Hernández, un empresario nicaragüense domiciliado en Panamá. Según los documentos oficiales, Hernández aparece como representante legal de diversas compañías vinculadas a la holding de papel que habría lavado cerca de 763.000 millones de pesos, según el periódico. 

El rastro del nicaragüense conduce directamente a la empresa Unique International SAS (Uniq), una firma creada inicialmente por Jonnatan Villamil Soler, quien curiosamente se desempeñaba como conductor de los empresarios Abadi.

La relación de Hernández con el entramado es, por decir lo menos, errática y sospechosa para las autoridades. El empresario entró y salió de Unique International en varias ocasiones, cambiando las empresas controlantes entre firmas panameñas como Twome SA y Nepal Blue SA. Esta última compañía incluso aparece comprando predios de alto valor a Max y David Abadi en Madrid (Cundinamarca) y Bogotá. Las autoridades evalúan estos movimientos como posibles estrategias para dificultar el rastreo del dinero ilegal proveniente del contrabando.

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A la lista de procesados se suman figuras clave dentro de la operación diaria de las empresas vinculadas a Lili Pink. Entre ellos están Lorena Bernal Castro, representante legal de Fast Moda (distribuidora oficial de la marca); Miriam Luz de las Mercedes Sánchez, tesorera; y la operaria Luz Adriana López López. También figura Walter Francisco Martínez, quien ya fue capturado y es señalado de encabezar varias importadoras calificadas como fachada, tales como Ginga Importaciones, Blue Sky Importaciones y Modamundo Importaciones, entre otras.

Otro extranjero que ha entrado en el radar de la Fiscalía es el panameño Nelson David Madrid Quintana, un joven de 26 años que ingresó a representar a Unique International en junio de 2024, justo antes de que estallara el escándalo. Su entrada coincidió con la renuncia formal de Sergio Medina Ramos, anterior representante legal, quien dejó el cargo apenas una semana antes de que se iniciaran los operativos contra la distribuidora de ropa interior.

La mayoría de los implicados, incluidos los Abadi, serán defendidos por el reconocido penalista Iván Cancino. Mientras tanto, la Fiscalía evalúa la posibilidad de realizar las audiencias de imputación de cargos de manera virtual para los Abadi y sus asociados, quienes siguen siendo buscados por las autoridades. Por su parte, voceros de Lili Pink sostienen firmemente que todas sus operaciones comerciales son legales y aseguran que están dispuestos a explicar cada transacción ante los estrados judiciales. Este caso promete convertirse en uno de los procesos de lavado de activos más grandes de los últimos años en Colombia, con tentáculos que tocan la economía de Panamá y Nicaragua.

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