Cuando una persona ingresa a una terminal aérea pierde su anonimato y privacidad porque debe entregar toda su información personal y disponer sus pertenencias para una exhaustiva revisión por parte de las autoridades, lo que le produce una percepción de confusión, según la BBC.

Sumado a ello, las señales de guía en los aeropuertos están estratégicamente ubicadas en los lugares en los que los viajeros, consiente o inconscientemente, buscan algún tipo de servicio, añadió el medio.

Para mitigar o compensar esa sensación, después de los estrictos controles, una persona encuentra puntos venta de comidas, bebidas, licores, artículos deportivos, prendas de vestir y tecnología, entre otros, lo que los expertos llaman “la zona de recomposición”, explicó BBC.

Según el portal, estos escenarios para compras hacen sentir seguro al viajero y que olvide el incómodo momento en el que tuvo que enseñar sus pertenencias y datos personales.

“Este es un lugar con bancas y quizá un puesto de café, donde la gente puede sentarse y buscar reparo y, como indica el nombre técnico, recomponerse después del paso por seguridad”, dijo el medio internacional.

“Esta señal visual le dice a tu cerebro que es “tiempo de comprar”, complementó.

Además, el paso por estos sectores es obligatorio porque no existen más opciones para ir hacia las puertas de embarque. Incluso, en la mayoría de aeropuertos, las tiendas están ubicadas en las zonas de la derecha porque gran parte de la población es diestra y tienden a mirar hacia esa dirección, sentenció BBC.