Después de varios problemas laborales con American Airlines, que incluyeron la no efectividad de aumentos salariales, un despido, un reintegro y cambios “malintencionados” en el nombre de su cargo y términos de su contrato, Clerence Williams demandó a la compañía argumentando que no recibió el pago justo durante varios años, a comparación del salario de otros de sus compañeros que ejercían las mismas labores.

La Corte determinó que la “discriminación salarial” sí existió y que, por más que el mismo trabajador haya renunciado, las razones de su decisión se deben a irregularidades y daños causados por la empresa, que deberá indemnizarlo con más de 300 millones de pesos.

En ese pago se contemplan los retroactivos aumentos salariales que Clarence debió haber recibido en años anteriores, primas, aportes a salud y pensión y demás prestaciones sociales pactadas en su contrato.

“Empleado renunció a su trabajo por discriminación salarial. La corte protege su dignidad y reconoce la discriminación como motivo válido de renuncia, por causas imputables al empleador. Ordena pago de indemnización por despido indirecto” concluyó la Corte.

Todo el caso (demanda, fallos en primera y segunda instancia, sentencia y aspectos del proceso) pueden ser revisados en la siguiente acta de la Corte Suprema de Justicia.