La Fiscalía le imputó los delitos de agiotaje agravado (especulación para modificar los precios de los productos), corrupción privada y concierto para delinquir.

Todo esto alrededor de las boletas para el partido en el que el equipo nacional se enfrentó a Brasil, el 5 de septiembre de 2017, en un partido válido por las Eliminatorias al Mundial de Rusia 2018.

Según la investigación, 13.854 entradas habrían sido comercializadas por encima del precio definido.

Las boletas, que en realidad tenían un costo cercano a los 2.840 millones de pesos, fueron vendidas por 5.900 millones. Es decir, “que los representantes de la compañía, al parecer, obtuvieron una utilidad aproximada de 3.105 millones de pesos”, detalló la entidad.

Adicionalmente, la Fiscalía constató que, ante la denuncia pública sobre la posible reventa, TicketYa ofertó a través de la web 6.000 boletas al público de manera ficticia porque estas nunca estuvieron en venta.

En este caso hay por lo menos 18 personas naturales investigadas entre las que están Luis Bedoya, Ramón Jesurún, Álvaro González y Jorge Fernando Perdomo; directivos y exdirectivos del fútbol colombiano que también están involucrados en otros escándalos.

Además, desde el Ministerio del Deporte también adelantan sus propias investigaciones contra estas personas. Pero, además, el caso también salpica a algunas personas jurídicas como la Federación Colombiana de Fútbol (FCF), Ticketshop y TicketYa.