Para los aficionados, que somos la mayoría de colombianos, Egan Bernal no se ha visto demoledor en las cuestas; de hecho, se le ha visto flaquear un poco en las llegadas explosivas.

Sin embargo, analistas como el exciclista Andy Schleck (campeón del Tour de Francia en 2010), que está en las carreteras francesas y en los sitios de salida y de llegada, dicen que Bernal celebró casi al punto de las lágrimas el sábado, después de no haber perdido tiempo con los favoritos.

“Egan Bernal (Ineos Grenadiers) hizo lo que tenía que hacer en la etapa 8 y mantuvo a raya a sus rivales más cercanos, a pesar de que fue relegado en ocasiones a la parte trasera del pelotón durante la subida al Col de Peyresourde”, destaca el portal especializado Cycling News.

Lo mismo se puede decir de este domingo, cuando se dio el lujo de soltar en la subida a corredores que habían mostrado mejor forma, como Rigoberto Urán y Nairo Quintana, y definir al esprint junto a Primoz Roglic, Tadej Pogacar, Mikel Landa y el suizo Marc Hirschi.

“Mi situación no es perfecta, pero estoy tranquilo”, dijo Egan Bernal al final de la novena etapa, como para mantener el perfil bajo;  pese a las declaraciones conservadoras de Bernal, el comentarista argentino de ESPN, Mario Sábato, expresó que la forma física de Egan está en alza y que es un hombre que se debe tener en cuenta.

De hecho, el exciclista y ahora analista, el estadounidense Lance Armstrong, advirtió el punto de forma que Egan tiene por debajo de Primoz Roglic y Pogacar al final de la octava etapa, pero advirtió, en su podcast The Move: “Ojo, porque si dejan que Egan Bernal sobreviva esta semana, será un dolor de cabeza más adelante en sus aspiraciones de retener el título”.

Hay que recordar que así Primoz Roglic se haya mostrado esta temporada (y al final de la pasada, antes de la pandemia) como el hombre a vencer, el esloveno es humano, como todos, y ese pico de forma física no se puede mantener al mismo nivel de exigencia un tiempo sostenido.

De hecho, en la etapa nueve, Roglic no pudo sacar ventaja sobre los demás, más allá de la bonificación del último puerto de montaña y el segundo lugar en la meta, que es bueno pero que no es definitivo ni contundente.

Faltan dos semanas de Tour y son clave, y cualquier cosa puede pasar. Incluso, ‘Rigo’ y Nairo están aún en la lucha por el título; adicionalmente, hay que tener en cuenta que Egan le debe descontar al líder Roglic 21 segundos, y por lo menos minuto y medio más durante estos próximos días para llegar relativamente tranquilo a la contrarreloj de la etapa 20.