“Las piernas están bien y las señales son positivas”, estimó el líder del Arkea-Samsic luego de la llegada a Loudenvielle. “Traté de demarrar (acelerar) en varias ocasiones al final de la etapa, pero los demás líderes llegaron a mi altura”, indicó el antiguo corredor del Movistar.

“Tengo un pensamiento para Diego Rosa, que se cayó en esta etapa y que desgraciadamente tuvo que abandonar el Tour de Francia“, añadió Nairo.

Su compañero italiano, que le habría servido de gran ayuda en la montaña, se fue al suelo en el descenso del port de Balès.

“Se rompió la clavícula”, precisó Sébastien Hinault, uno de los directores deportivos de la formación francesa.

“Este Tour de Francia está lejos de estar terminado. Asistimos por el momento a una carrera por eliminación. Nairo Quintana, esta tarde, es todavía sexto en la general y todos los primeros están en apenas unos segundos”, concluyó Sébastien Hinault.

El buen estado de forma del boyacense confirma las cábalas de un sondeo reciente del sitio web Tour de Francia Colombia, que decía que el de Cómbita sería el primer colombiano en ganar una etapa durante la edición de este año de la ronda gala.

Nairo también había dado una muestra de su creciente estado físico durante la etapa del viernes, en la que la fuerza del viento de costado hizo que se partiera el grupo y sacara de contienda a varios de los corredores fuertes; el hecho de estar con el pelotón principal a pesar de los abanicos fue motivo de celebración para Quintana.