Un escalón por debajo, desde la barrera, los franceses Romain Bardet y Guillaume Martin, y el español Mikel Landa esperan, expectantes a que les quede una oportunidad de figurar.

Este es el escenario marcado luego el paso de la carrera por los Pirineos, este lunes en la primera jornada de descanso. Las dos primeras posiciones están ocupadas por los principales favoritos al triunfo, el esloveno Primoz Roglic y el campeón defensor Egan Bernal, quien expresó que terminó la dura primera semana, cuando no era el más fuerte, con “viento a favor”.

Además, otro representante de un país atípico como Eslovenia, Tadej Pogacar, se ha convertido en el animador de la prueba y Nairo Quintana es quinto, en un Top-10 que cuenta con cuatro colombianos.

A pesar de haberse mostrado como el más fuerte en la primera semana del Tour de Francia, el esloveno Primoz Roglic vence al colombiano Bernal únicamente por las bonificaciones en tiempo que ha logrado en el punto de meta o en los puertos de montaña que ofrecen ese beneficio.

Tests de COVID-19 para todos

Lejos de la habitual pausa para la familia y los amigos del día de descanso, este lunes en Charente-Maritime los ciclistas y los miembros de los equipos tenían cita para someterse a un test de COVID-19. En el aire, la amenaza de una exclusión colectiva si dos casos positivos se detectan en el mismo equipo.

¿Amenaza para el Tour por el coronavirus? Sus responsables aseguran que no. “Todo está preparado para que la burbuja sea sana”, responde el director de la carrera Christian Prudhomme, agradecido por la felicitación del Primer ministro francés Jean Castex en su visita del sábado a la prueba.

Pero la buena marcha no debe relajar los protocolos. “El 95% respeta llevar la mascarilla. Los que vienen a ver el Tour de Francia son los que lo aman y la deben llevar”, señaló Prudhomme.

Dos países, dos generaciones

En las cimas del Tour, las águilas eslovenas se baten con los cóndores colombianos, en una batalla inédita en la historia de la gran carrera.

Curiosamente, son también dos generaciones las que se representan. Pogacar (21 años y séptimo, a 44 segundos) debuta en el Tour y pertenece a la nueva ola que ya triunfó el año pasado con Bernal, ahora de 23 (segundo en la general, a 21 s).

El nuevo líder Roglic, de 30 años, participa únicamente por tercera vez en el Tour y comparte generación con Quintana (1990), tres meses mayor, pero con mucha más experiencia y tres podios en su currículum.

“Hay un viento fresco en el ciclismo en general y sobre el Tour”, señaló Prudhomme el domingo, impresionado también por la actuación del suizo Marc Hirschi (22 años), una de las revelaciones de la carrera y que estuvo a punto de culminar una espectacular escapada en solitario.

Este viento se ha llevado por delante las esperanzas de Thibaut Pinot, eliminado de la carrera por el título tras su caída del primer día, y de Tom Dumoulin, que ha quedado claro que su papel será ayudar a Roglic en un poderoso equipo Jumbo que ha tomado el testigo del Ineos como formación dominadora de la prueba.

Diferencias mínimas en tiempo

Otra conclusión de la primera semana son las escasas diferencias. Los siete primeros están en menos de 45 segundos y un corredor como Rigoberto Urán, segundo en 2017, es sexto a 32 segundos. El notable arranque de los colombianos lo completa Miguel Ángel López, noveno, a 1:15 de Roglic.

La paciencia será clave. Roglic dibuja una carrera “por eliminación”, mientras que Bernal siempre apunta a la tercera semana, donde el año pasado la rompió para hacerse con el amarillo que ya no soltó.

La segunda semana de carrera, que comienza el martes con una jornada para los velocistas, atravesará el Macizo Central (Puy Mary, el viernes) antes de concluir el domingo en la cima del Grand Colombier, en el extremo sur del Jura.