Una verdadera fiesta se vivió este domingo en el estadio Atanasio Girardot, escenario que se convirtió en el epicentro de una de las noticias más impactantes en la historia reciente del fútbol colombiano. James Rodríguez pisó por primera vez la que será su nueva casa para ser recibido como una auténtica superestrella por la afición de Atlético Nacional, consolidando un fichaje estelar que paralizó a Medellín y desató la locura entre los hinchas verdolagas.
La cita tuvo lugar antes del compromiso oficial de este domingo entre Nacional y Águilas Doradas, momento en el cual el club preparó una ceremonia por todo lo alto. James apareció en el gramado con una gran sonrisa luciendo una camiseta negra del conjunto antioqueño, acompañado de sus dos hijos, Salomé y Samuel, quienes también vistieron los colores del equipo. El volante caminó junto a los pequeños por un pasillo custodiado por niños ondeando banderas verdolagas, mientras las tribunas estallaban en una masiva ovación para darle la bienvenida al capitán de la Selección Colombia.
Uno de los momentos más emotivos de la tarde se dio cuando James se fundió en un fuerte y cálido abrazo con David Ospina, su compañero de gestas y figura histórica del club. Acto seguido, el mediocampista recibió de manos de la directiva la camiseta que portará durante su estadía en el equipo, la cual llevará el número 23. Con el dorsal puesto y sin ocultar su felicidad, el volante volvió a saludar a los fervorosos seguidores que coreaban su nombre.
Tomando el micrófono ante un coloso completamente repleto, James le dejó un mensaje directo a la hinchada: “De corazón, muchas gracias, espero que podamos tener muchas alegrías juntos y sobre todo muchos títulos. Porque este es un club muy ganador y yo también lo soy”, expresó desatando una ovación ensordecedora en todo el escenario deportivo.
Respecto a la elección del dorsal, desde el club explicaron que, debido a la normativa de la Dimayor que no aprobó la modificación de la numeración del plantel a mitad de la competencia, la emblemática ’10’ continúa en posesión de Edwin Cardona. Por esta razón, el volante lucirá el número 23, un dígito que —tal como destacó la institución aludiendo a leyendas como Michael Jordan y LeBron James— suele asociarse con la grandeza y la eternidad en el deporte. Esta presentación estelar marca el inicio de una ilusionante era para el cuadro antioqueño, que también ha visto movimientos clave en su plantilla como el reciente ciclo de Ospina, abriendo un nuevo capítulo lleno de ilusión para toda la hinchada.
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