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La Organización de Aficionados Europeos (FSE, por sus siglas en inglés) decidió presentar una demanda formal ante la Comisión Europea contra la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) por considerar que los precios de las entradas para el Mundial de fútbol de 2026 en Norteamérica son “exorbitantes” y sus sistemas de venta, poco claros y desleales. La acción legal fue anunciada el 24 de marzo y cuenta también con el respaldo de Euroconsumers, entidad que representa los intereses de los consumidores europeos. Según el comunicado difundido por la FSE, la FIFA habría aprovechado su posición dominante en el mercado del fútbol mundial para establecer condiciones ajenas a una competencia justa entre oferentes, en particular en lo que respecta a los precios y los mecanismos de distribución de los boletos.
La Comisión Europea, a través de uno de sus portavoces consultados por la AFP (Agence France-Presse), aseguró haber recibido la denuncia y se comprometió a analizarla conforme a los protocolos vigentes. El conflicto se origina especialmente en la política de precios establecida para el Mundial de 2026, que se celebrará del 11 de junio al 19 de julio en Estados Unidos, México y Canadá. La FSE recordó que los boletos más económicos para la final, prevista en Nueva Jersey, superan los 4.000 dólares, lo que representa siete veces más de lo que costaban los de la final anterior, celebrada en Catar. El contraste es aún mayor al comparar con la Eurocopa de 2024, donde las entradas más baratas rondaban los 100 dólares. Estas cifras servirían, a juicio de FSE y Euroconsumers, como prueba del abuso del poder monopólico de FIFA en la organización del evento y la comercialización de entradas.
Los propios documentos de candidatura de la FIFA mencionaban un valor promedio de entrada de 1.408 dólares, aunque la realidad ha resultado mucho menos accesible para la mayoría de aficionados. Según la FIFA, se han puesto en circulación alrededor de siete millones de entradas, con un límite de cuatro boletos por persona y hasta cuarenta para todo el campeonato. En el marco de este Mundial, que contará con 48 equipos y 104 partidos en total, las organizaciones denuncian que la promesa inicial de boletos desde 21 dólares, especialmente en la oferta norteamericana, no se ha cumplido: para el partido inaugural del Grupo J entre Austria y Jordania en el Levi’s Stadium, la opción más económica disponible costaba 60 dólares. Además, para enfrentamientos que involucran a selecciones principales, la mayoría de las entradas exceden los 200 dólares.
El mercado de reventa ha incrementado aún más la preocupación, ya que en la plataforma oficial de FIFA una entrada de tercera categoría para la final llegó a ofertarse por 143.750 dólares, más de 41 veces el valor original. La FIFA justificó la escalada de precios aludiendo a la fuerte demanda y la utilización de “precios dinámicos”, un sistema que ajusta el costo de las entradas en función del interés detectado. Sin embargo, la FSE argumenta que esta modalidad propicia aumentos sin tope y carece de transparencia, pues no se informa con claridad cómo se determinan los costos finales ni se da a conocer la disponibilidad real de entradas por categoría.
Por estas razones, FSE y Euroconsumers solicitaron que la Comisión Europea exija a la FIFA abandonar el sistema de tarificación dinámica y establecer límites permanentes a los precios, así como mejorar la información para los compradores, incluyendo la publicación de inventarios de entradas disponibles al menos 48 horas antes del inicio de las fases de venta. También se señala que las reglas actuales dificultan la toma de decisiones informadas: al momento de adquirir un boleto, no siempre se conoce la ubicación exacta del asiento ni está garantizado qué equipos jugarán. Ante los cuestionamientos, la FIFA respondió a la AFP que su prioridad es asegurar el acceso equitativo a los eventos deportivos y que los ingresos generados se reinvierten en el desarrollo del fútbol mundial.
En cuanto al contexto regional, la regulación de la reventa varía según el país sede. En Estados Unidos y Canadá, el mercado de reventa es casi inexistente en términos de control, mientras que en México esta práctica es ilegal al sobrepasar el precio original, aunque únicamente si la entrada se adquirió con moneda local en territorio mexicano.
¿Cómo funciona el sistema de precios dinámicos en la venta de entradas?
La discusión sobre los precios del Mundial 2026 ha puesto el foco en el llamado sistema de precios dinámicos, una forma de ajuste en tiempo real del valor de los boletos según la demanda del público. Esta modalidad, defendida por la FIFA, permite que el costo de las habitaciones, asientos o entradas suba o baje automáticamente dependiendo del interés y la disponibilidad vigente.
FSE y Euroconsumers han criticado este esquema al considerar que carece de transparencia y deja indefensos a los consumidores, ya que no existen topes ni mecanismos claros para determinar cuánto puede incrementarse una entrada. Comprender este sistema resulta relevante para que aficionados y compradores potenciales sepan a qué atenerse al intentar acceder a grandes eventos deportivos donde la demanda es masiva y los precios pueden variar de forma significativa en cortos períodos de tiempo.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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