Tesla inició un retiro de seguridad que afecta a aproximadamente 20.349 vehículos Model 3 y Model Y debido a que sus luces de cruce superan los límites máximos de intensidad permitidos por las normas federales de Estados Unidos.
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Según un reporte de Forbes, los faros de estos autos pueden emitir hasta el doble de la luz autorizada en ciertas zonas del haz, lo que podría causar deslumbramiento y elevar el riesgo de accidentes.
El problema se centra en los faros delanteros de baja intensidad (‘low beams’) de algunos Model 3 fabricados entre 2017 y 2023, y Model Y producidos entre 2020 y 2023. De acuerdo con el medio mencionado, se trata de 1.614 unidades del Model 3 y 18.735 del Model Y.
Las mediciones revelaron que, en las esquinas superiores del patrón de luz (específicamente en la zona de 10° hacia arriba hasta 90°), la intensidad alcanzó hasta 230,1 candelas, cuando el máximo permitido por el Estándar Federal de Seguridad de Vehículos Motorizados número 108 es de 125 candelas.
Tesla detectó la irregularidad en marzo de 2024 mientras preparaba un retiro separado en Canadá. La compañía argumentó ante la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) que el exceso de brillo era “inconsecuente” para la seguridad, pues no se había registrado quejas, accidentes ni lesiones vinculadas directamente a estos faros, y porque el exceso de luz se concentraba en ángulos fuera de la línea de visión natural de otros conductores.
Sin embargo, la NHTSA rechazó esa petición en julio de este año. La agencia sostuvo que el exceso de luminosidad puede producir deslumbramiento —especialmente en condiciones de lluvia, niebla o nieve, por el efecto conocido como “veiling glare”— y reducir la visibilidad tanto del conductor del Tesla como de quienes circulan en sentido contrario o en las inmediaciones, aumentando el riesgo de choque.
Forbes destaca que Tesla aún no tiene definido el remedio técnico. La compañía indicó que está desarrollando una solución y que planea notificar a los propietarios afectados a mediados de septiembre de 2026.
A diferencia de muchos retiros de la marca, que se resuelven mediante actualizaciones de ‘software’, este caso parece requerir una intervención física en los faros, fabricados por el proveedor Marelli Automotive Lighting.
El episodio se suma a una serie de cuestionamientos de seguridad que enfrenta Tesla en Estados Unidos. Según el reporte de Forbes, la compañía ya ha enfrentado investigaciones y retiros relacionados con cámaras traseras, rotores de freno, baterías y sistemas de asistencia a la conducción.
En el caso de los faros, aunque el número de vehículos afectados es relativamente reducido en comparación con otros llamados a revisión de la marca, el tema toca una queja recurrente entre conductores: el deslumbramiento causado por luces LED de alta intensidad, un problema que no es exclusivo de Tesla pero que ha abierto un debate creciente con la popularización de este tipo de tecnología en vehículos modernos.
La NHTSA subrayó que la ausencia de quejas formales no implica que no exista un riesgo real. Expertos y conductores han señalado durante años que las luces LED potentes, combinadas con la altura de muchos SUV, pueden generar molestias visuales importantes, especialmente de noche.
En este caso concreto, las autoridades estadounidenses consideraron que el incumplimiento de los límites fotométricos justifica una acción correctiva obligatoria.
Por ahora, Tesla mantiene que no tiene conocimiento de incidentes graves atribuibles a estos faros específicos. Sin embargo, el rechazo de la NHTSA a su petición de exención obliga a la empresa a proceder con el retiro y a ofrecer una solución gratuita a los propietarios.
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