El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
La autobiografía de San Francisco de Asís inicia con una confesión sincera y profunda sobre el punto de quiebre en su vida. Según el Testamento de Francisco, escrito poco antes de su muerte, lo más relevante que recuerda no es la fama o la búsqueda de pobreza, como a menudo se cree, sino su experiencia personal de conversión y penitencia. Francisco relata que, en sus primeros años, se sentía sumido en el pecado y veía a los leprosos con profundo rechazo y repulsión. No obstante, fue una intervención directa de Dios la que cambió el rumbo de su existencia, guiándolo a estar en contacto con personas afectadas por la lepra. Al atenderlas y mostrarles compasión, ese sentimiento de amargura se transformó en dulzura tanto para su alma como para su cuerpo.
El Testamento presenta con claridad cómo este encuentro fue el punto de inflexión entre su vida ‘en el siglo’ —una expresión que en aquella época designaba la vida mundana y, por ende, alejada de Dios— y su posterior experiencia de conversión. De acuerdo con la carta original, el aspecto que marca la diferencia entre el ‘antes’ y el ‘después’ no es simplemente haber renunciado a los bienes materiales, sino la acogida de una vida dedicada a la penitencia, inspirada y facilitada por la intervención divina.
En ese contexto, Francisco utiliza la expresión latina “feci misericordiam cum illis” (“hice misericordia con ellos”), tomada de la parábola del buen samaritano recogida en el Evangelio de Lucas. La elección de este verbo es fundamental porque no se trata únicamente de sentir compasión, sino de actuar en consecuencia; de hacer misericordia. El énfasis, entonces, recae en el aspecto activo de la caridad y la solidaridad, elementos que transformaron radicalmente la vida de Francisco.
Durante la época de Francisco, los leprosos eran un grupo socialmente marginado, ya que la lepra era una enfermedad estigmatizante y devastadora que desfiguraba el rostro y las extremidades. Atender a estos enfermos suponía, además de un reto físico, un verdadero acto de misericordia y valentía.
¿Qué motivó la conversión de San Francisco según su propio testamento?
La conversión de San Francisco de Asís, de acuerdo con su propio testimonio, fue originada por una intervención de Dios que lo llevó al encuentro de los leprosos. Servir y mostrar misericordia hacia estas personas marginadas transformó su visión del mundo y marcó el inicio de su vida dedicada a la penitencia.
¿Cuál es el significado de “hacer misericordia” mencionado por Francisco?
El término “hacer misericordia”, según la autobiografía de San Francisco y basado en la parábola del buen samaritano, implica una acción voluntaria y concreta de compasión hacia quienes sufren. No se trata solo de una actitud interior, sino de un acto real y tangible en favor de los más necesitados.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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