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El panorama astrológico para 2026 se vislumbra como un año de transformaciones profundas, según diversas voces reconocidas en el mundo de la astrología. Mia Pineda, conocida como Mia Astral, reconocida astróloga venezolana, expresa que el 2025 representó un cierre de ciclo y un periodo de preparación para la energía que traerá el 2026. Así lo afirmó en el pódcast En defensa propia de Ericka de la Vega y lo ha reiterado en su página miastral.com: este nuevo año estará marcado por mayor claridad y verdad, abriendo oportunidades para quienes estén dispuestos a recibirlas.
Desde una perspectiva de astrología mundana, que se centra en el análisis de eventos colectivos, el español José Millán advierte que 2026 será “el año del reinicio”. En su detallada exposición en YouTube, resalta que el paso simultáneo de planetas como Urano, Neptuno, Plutón, Saturno y Júpiter a nuevos signos no es habitual y marca el comienzo de una nueva etapa a nivel global. Según Millán, “es un año en el que habrá que empezar de nuevo”, acompañado de una energía de fuego que impulsa la vitalidad, la creación y la manifestación, augurando transformaciones sociales de gran magnitud y urgencia.
En sintonía con este enfoque, la astróloga Sara Rivera sostiene que el 2026 abrirá un ciclo de coherencia en las decisiones personales y oportunidades para reempezar desde cero. Coincide en la necesidad de soltar expectativas ajenas y enfocarse en el propio camino y bienestar. Pam Gregory, astróloga británica de amplia trayectoria, refuerza esta idea al señalar que la humanidad entrará en un episodio de movimiento acelerado durante el 2026. Recomienda prácticas como la meditación, el yoga o actividades conectadas con la naturaleza para mantener el equilibrio ante la intensidad ambiental y tecnológica del año.
El horóscopo chino también señala que el 2026 será un periodo de gran intensidad. Ludovica Squirru Dari, especialista argentina en astrología china, anuncia la llegada del año del Caballo de Fuego a partir del 17 de febrero, símbolo de pasión, creatividad e impulsividad. Anticipa que este ciclo vendrá acompañado de nuevos paradigmas, desafíos globales y la necesidad de adaptarse a cambios sociales y tecnológicos de alta velocidad.
De forma complementaria, la astróloga antioqueña Távata ofrece predicciones para cada signo zodiacal, enfatizando temas recurrentes como madurez, transformación mental y emocional, estabilidad, y prudencia en las decisiones económicas y sentimentales. Sus recomendaciones para 2026 subrayan el valor del autoconocimiento y la sensatez: desde mayor responsabilidad para Aries y oportunidades inéditas para Leo, hasta un llamado a la coherencia en Libra y la adaptabilidad en Piscis. La tendencia común aflora en el consejo de cuidar tanto la salud física como emocional, y de no subestimar los cambios en el entorno personal y social.
Así, la convergencia en los análisis de la astrología occidental y la oriental indica que el 2026 se distinguirá por su carácter renovador, abriendo rutas hacia nuevas formas de liderazgo, relaciones y modos de vincularse con el mundo. Será un año pensado para quienes estén dispuestos a asumir riesgos medidos y comprometerse con procesos transformadores interiores y colectivos.
¿Qué significa la energía de “fuego” en astrología y por qué es relevante para 2026?
La expresión “energía de fuego” mencionada por astrólogos como José Millán y Ludovica Squirru Dari hace referencia a una combinación de cualidades simbolizadas en astrología por signos como Aries, Leo y Sagitario. Esta energía está asociada a la vitalidad, la creación, el inicio de nuevos proyectos y el impulso para manifestar ideas y cambios. En 2026, los movimientos planetarios aportan un predominio de este elemento, lo que, según las interpretaciones astrológicas presentadas, indica un año menos contemplativo y más dinámico, de acción y transformación concreta.
Comprender este concepto es importante para quienes siguen las pautas astrológicas en la toma de decisiones personales y colectivas, ya que sugiere que los meses por venir estarán marcados por oportunidades y desafíos que exigirán iniciativa, valor y una disposición renovada para afrontar el cambio.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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