Tender la cama apenas una persona se levanta es una de las costumbres más habituales para mantener el dormitorio organizado. Sin embargo, hacerlo inmediatamente después de despertar no siempre es la mejor opción si se busca mantener el colchón y la ropa de cama en buenas condiciones.
Durante la noche, el cuerpo libera calor y humedad a través de la respiración y la transpiración. Parte de esa humedad queda en las sábanas, las cobijas y las superficies del colchón, especialmente cuando se duerme durante varias horas con la cama cubierta.
Por esta razón, algunos especialistas en higiene del hogar recomiendan dejar la cama descubierta durante un rato antes de organizarla.
5 productos para convertir el baño de la noche en un ritual de relajación antes de dormir
¿Qué sucede cuando se tiende la cama inmediatamente?
Cuando una persona se levanta y cubre inmediatamente el colchón con las sábanas y las cobijas, puede quedar humedad atrapada entre las diferentes capas de ropa de cama.
Esto no significa que tenderla inmediatamente provoque automáticamente la aparición de hongos o ácaros, pero sí puede dificultar la ventilación de los tejidos y la evaporación de la humedad acumulada durante la noche.
Los ácaros del polvo, por ejemplo, encuentran condiciones favorables en ambientes cálidos y húmedos. Estos organismos microscópicos se alimentan principalmente de partículas de piel desprendida y pueden acumularse en colchones, almohadas y otros elementos textiles.
Su presencia puede representar un inconveniente para las personas sensibles a sus alérgenos, pues estos se relacionan con síntomas como estornudos, congestión nasal y molestias respiratorias.
Estos son los 3 jeans que marcarán tendencia en 2026: llegan para renovar el clóset
¿Cuánto tiempo se debe esperar para tender la cama?
No existe un tiempo universal establecido para todas las viviendas. Sin embargo, dejar las sábanas y las cobijas abiertas durante aproximadamente 20 o 30 minutos puede ser una medida práctica para favorecer la ventilación.
Durante ese periodo, se recomienda abrir las ventanas, siempre que las condiciones del ambiente lo permitan, y permitir que circule el aire por el dormitorio.
Si la habitación tiene poca ventilación o presenta problemas de humedad, conviene prestar todavía más atención al secado de la ropa de cama.
Sentía que mi casa cada vez tenía menos espacio hasta que probé estas tres soluciones
Otros hábitos para mantener la cama limpia
Además de evitar cubrir inmediatamente el colchón, existen otras recomendaciones que ayudan a conservar el espacio de descanso en mejores condiciones:
-
Lavar las sábanas semanalmente: permite retirar sudor, células muertas y residuos acumulados durante la noche.
-
Lavar las fundas de las almohadas: también están expuestas al contacto con la piel y el cabello.
-
Ventilar la habitación: abrir las ventanas durante el día puede ayudar a renovar el aire.
-
Evitar la humedad excesiva: es importante procurar que el colchón y las cobijas estén completamente secos.
-
Limpiar periódicamente el colchón: se debe seguir el método recomendado por el fabricante para evitar daños en sus materiales.
La Clínica Mayo recomienda lavar semanalmente la ropa de cama para ayudar a disminuir la presencia de ácaros y sus alérgenos, especialmente en personas sensibles.
Por eso, aunque tender la cama es un hábito útil para mantener el orden, esperar un poco antes de cubrirla puede favorecer la ventilación de los tejidos. Lo importante es combinar esta práctica con una rutina de limpieza y cuidado del dormitorio.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO