La investigación fue hecha en el Instituto de Investigación del Estrés, de la Universidad de Estocolmo, y fue compartido por el Journal Sleep Research; allí analizaron los horarios de sueño de más de 43 mil personas.

De los sujetos estudiados, un grupo durmió entre 5 y 6 horas de lunes a viernes, y el fin de semana aumentó la cifra hasta 9 horas. Pese a lo que algunos piensan, compensar un poco el descanso les sirvió para mejorar su salud en general.

“Dormir poco entre semana no es un factor de riesgo de mortalidad si se combina con varias horas de sueño los fines de semana”, explicó TorbJörn Akerstedt, cabeza de la investigación.

Comparando las cifras anteriores con aquellas personas que durmieron todos los días 7 horas, los investigadores encontraron que ambos grupos tenían la misma calidad de vida  y desempeño diario; mientras que quienes solo dormían 6 horas todos los días estaban en mayor riesgo de mortalidad.

Con los datos obtenidos, los expertos concluyeron que dormir más horas el fin de semana puede salvarles la vida a muchos: mejora la recuperación celular, desarrolla mejores habilidades cognitivas, reduce la cantidad de hormonas inflamatorias y la cantidad de cortisol (estrés).